Quinteros debe decidir entre Mazzantti y Pusetto para suplir la ausencia de Montiel en el partido ante Independiente Rivadavia, mientras el equipo busca consolidar identidad y rendimiento.

Gustavo Quinteros se encuentra frente a un dilema estratégico antes de viajar a Mendoza para enfrentar a Independiente Rivadavia. El entrenador sabe que cada decisión en la banda derecha puede marcar la diferencia en una campaña que busca consolidar un funcionamiento sólido. La baja de Santiago Montiel, por un desgarro en el muslo izquierdo, priva al equipo de una de sus piezas más desequilibrantes y obliga a replantear el once inicial.

A la espera de la evolución clínica, hay dos nombres que pelean por ese lugar. Walter Mazzantti aparece como la alternativa más natural: fue quien ingresó cuando Montiel recibió la roja hace unas fechas y, para el cuerpo técnico, comparte características en cuanto a ritmo, recorrido y compromiso defensivo.

Sin embargo, su rendimiento desde su llegada no terminó de consolidarse como un habitual; le costó afirmarse y convertir cada minuto en una carta de presentación convincente.

Por otro lado, Ignacio Pusetto surge como una opción con más experiencia y versatilidad. El ex Huracán fue la elección de Quinteros ante Lanús la semana pasada, cuando Montiel solicitó ser relevado. Aunque mostró destellos de calidad y movilidad, todavía está lejos de su mejor versión. Su juego de llegada y capacidad para alternar posiciones podrían darle al Rojo una variante táctica clave para sortear la baja del extremo.

La lesión de Montiel, además de obligar a una modificación táctica, abre una oportunidad para que ambos protagonistas demuestren que pueden sostener el rendimiento cuando se les confía un mayor protagonismo.

En el presente del equipo, que ha mostrado avances pero aún busca un funcionamiento más sólido, la decisión del entrenador podría marcar la dinámica de las próximas jornadas.

Mendoza se presenta como el escenario del ensayo definitivo: el Rojo deberá sostener su crecimiento y confirmar la inversión que el cuerpo técnico espera en la banda derecha.

Más allá de este compromiso, los aficionados y la prensa analizan si Quinteros priorizará la continuidad de los mismos jugadores en la alineación o si buscará una rotación que aporte frescura ante el calendario apretado.

Con Montiel fuera por tres semanas y el enfrentamiento ante Independiente Rivadavia en el horizonte, el entorno del entrenador aguarda una respuesta clara: ¿quién ocupará ese espacio en la derecha para sostener el impulso del equipo en una temporada exigente? Mendoza.

El Rojo debe convertir la oportunidad en un paso firme hacia un crecimiento sostenido.