El club Atlético Tucumán confirmó la muerte de Mateo Briseño, jugador de su categoría juvenil, tras una rápida enfermedad. La comunidad deportiva de Tucumán y del país expresó su pesar por la pérdida de este prometedor talento.
El mundo del fútbol en Tucumán y en toda Argentina se vio conmovido este jueves por la noticia de la muerte de Mateo Briseño, un joven futbolista de 16 años que formaba parte de las categorías juveniles del Club Atlético Tucumán.
Mateo, que jugaba en la posición de lateral izquierdo, había enfrentado en los últimos meses una enfermedad grave, aunque las causas específicas no fueron detalladas por el club ni por familiares.
La noticia del fallecimiento generó una profunda tristeza en la comunidad deportiva, que rápidamente expresó su apoyo y condolencias.
El Club Atlético Tucumán emitió un comunicado oficial en sus redes sociales, lamentando la pérdida de uno de sus promisorios talentos. «El Decano» expresó: "Con profundo dolor informamos el fallecimiento de Mateo Briseño, jugador de nuestra división juvenil, categoría 2009, integrante del bloque azul.
Acompañamos a su familia, seres queridos, compañeros y entrenadores en este difícil momento, elevando una oración por el descanso de su alma". La publicación fue acompañada por un mensaje de solidaridad que reflejaba la tristeza de toda la institución.
Mateo era muy apreciado en el club y en su comunidad. La noticia trascendió rápidamente, y tanto clubes rivales como instituciones deportivas en Tucumán se solidarizaron con Atlético Tucumán y la familia Briseño.
Entre ellos, el club San Martín, uno de los principales rivales en la ciudad, y Concepción FC, mostraron sus condolencias a través de sus redes sociales, enviando palabras de apoyo y cariño.
Cabe destacar que Damián Briseño, padre de Mateo, fue jugador de fútbol en la misma región y también estuvo vinculado a Club Concepción, donde sus exfutbolistas expresaron públicamente su pesar.
La Asociación del Fútbol Argentino (AFA) también emitió un mensaje de tristeza, reconociendo la pérdida de una joven promesa y resaltando la importancia de cuidar y valorar a los deportistas en formación.
El dolor de la comunidad futbolística no solo se limitó a Tucumán, sino que también resonó en todo el país. El triste acontecimiento coincidió con la pérdida de Santiago Valentino Guzmán, un futbolista de 15 años de San Lorenzo, ocurrido en la misma semana.
Estos hechos recordaron la vulnerabilidad de los deportistas en etapas tempranas y generaron debates sobre la necesidad de controles médicos más exhaustivos y de apoyo psicológico para los jóvenes talentos.
El fútbol argentino, rico en historia y tradición, ha visto en sus cifras y trofeos la épica de sus logros, pero también ha puesto en evidencia la vulnerabilidad de sus jugadores más jóvenes.
La historia de Mateo Briseño se une a la de otros jóvenes talentos que, en su corta vida, lograron dejar huella en su entorno. La comunidad deportiva de Tucumán y Argentina en general seguirá recordando con afecto y respeto a Mateo, elevando una oración por su eterno descanso y esperando que este triste evento sirva para reforzar la atención en la salud y el bienestar de los jóvenes futbolistas en todo el país.