Un duelo clave por los playoffs del Torneo Apertura 2026 quedó marcado por la roja a Adrián Fernández a los 5 minutos tras revisión del VAR, desatando protestas y condicionando el desarrollo del encuentro entre Racing y Barracas Central en el Cilindro de Avellaneda.

En la tarde de este encuentro decisivo por la pelea por un lugar en los playoffs del Torneo Apertura 2026, Racing y Barracas Central se midieron en el Cilindro de Avellaneda con la idea de sumar tres puntos que les permitieran acercarse a la zona alta.

Lo que ocurrió desde el arranque dio otro ritmo al partido y dejó claro que sería una noche larga para los dos equipos. A los pocos minutos, exactamente a los dos, Adrián Fernández, volante de Racing, conectó un codazo a Dardo Miloc, mediocampista del Guapo. El árbitro Pablo Echavarría acudió al monitor del VAR y, tras revisar la jugada, corrigió su decisión y a los 5 minutos sacó la roja para el jugador local.

La acción, que Delfino confirmó desde la sala de VAR, desató la primera gran polémica del encuentro y encendió a la afición de Racing, que empezó a protestar con cánticos contra el arbitraje y contra Claudio Tapia, presidente de la AFA.

Con diez luego de ese primer mazazo, Racing se encontró ante un choque de ida y vuelta, en el que Barracas Central mostró carácter y trato de neutralizar la posible superioridad numérica que podría haber tenido el local.

El equipo visitante intentó hacerse del balón y controlar el tempo, buscando no darle oportunidades claras a un arco rival que parecía tramado por la presión de la tribuna.

A los 30 minutos, en una jugada aislada, Matías Zaracho encontró un hueco en la defensa y puso el 1-0 para la Academia, desatando el júbilo en las gradas aunque con la sombra de la expulsión aún fresca.

A partir de ese gol, la atmósfera se volvió todavía más tensa. Los cánticos contra el árbitro y, ya en tono más general, contra la institución, se repitieron en la grada y, de manera creciente, en las redes y en los pasillos del estadio.

Racing, con un hombre menos, tuvo que reorganizar su esquema para sostener la ventaja sin perder el control del duelo, mientras Barracas Central apretaba intentando empatar.

Este choque, además, abrió el debate habitual sobre el uso del VAR en la liga local. En el fútbol argentino moderno, la presencia de la tecnología para revisar rojas y decisiones cruciales ha cambiado la dinámica de los partidos y generado debates entre aficionados y analistas sobre si la corrección es suficiente.

La figura de Delfino supervisando el sistema y Echavarría tomando decisiones en el terreno, muestra cómo cada jugada puede marcar un partido entero y ampliar la conversación post partido.

En un contexto histórico, este encuentro representa, por una vez más, cómo dos equipos de realidades distintas se cruzan en una situación de alta presión.

Racing, club con una de las aficiones más fieles y con una larga trayectoria en el fútbol argentino, busca consolidarse entre los primeros puestos, mientras Barracas Central, que ha ido creciendo en los últimos años, demuestra que puede competir de igual a igual con rivales de mayor envergadura.

El Cilindro de Avellaneda, como escenario, aporta su mística y exige desde el primer minuto una entrega total.

Con todo, el desarrollo de la segunda mitad quedará por verse. Si la expulsión de Adrián Fernández se paga cara y si Barracas Central encuentra la forma de neutralizar la desventaja numérica o, por el contrario, si Racing logra sostener el resultado, el partido podría quedarse en un punto de inflexión para lo que resta del Apertura 2026.

Mientras tanto, quedarán en el aire el análisis técnico de la actuación arbitral y las reacciones de los protagonistas en las próximas ruedas de prensa, porque en el fútbol europeo y sudamericano la memoria suele ser larga y esta escena, por su impacto, no pasará desapercibida en la crónica deportiva de la semana.