Este miércoles, el Comité Ejecutivo evaluará la posibilidad de amnistía para 23 jugadores de la Liga Profesional y afectará a categorías inferiores, en una decisión clave para el inicio del torneo.
El capítulo crucial de la confrontación simbólica entre Estudiantes de La Plata y la AFA llega a su punto culminante este miércoles, cuando el Comité Ejecutivo se reúne para definir si concederá o no una amnistía para los 23 jugadores de la Liga Profesional de Fútbol (LPF) con suspensiones leves, así como para las demás divisiones y disciplinas que dependen de la AFA.
La definición se presenta en un marco que muchos describen como de magnitud desproporcionada para una disputa que, a ojos de muchos, parecía menor, pero que se ha ido alejando de su raíz con cada tramo del conflicto.
Un día antes del inicio del torneo, los clubes aprenderán si podrán utilizar o no a los jugadores sancionados. De ello depende el arranque de varias plantillas.
El mayor afectado puede ser el club Estudiantes de La Plata. Eduardo Domínguez aguardará la comunicación de Pascual Caiella, designado por la entidad para los asuntos del Comité Ejecutivo, para saber si los 10 titulares del Pincha suspendidos quedan habilitados o deben cumplir las dos fechas de sanción derivadas del episodio conocido como el espaldazo.
El Tribunal de Disciplina otorgó esas sanciones tras la negativa de los jugadores a hacer el pasillo de honor a sus pares de Rosario Central, que fueron reconocidos como Campeón de Liga pese a no estar en juego al inicio de la temporada.
Esa decisión disparó un conflicto que, hasta ahora, no tiene resolución.
La potestad de otorgar una amnistía no es atribución del Tribunal de Disciplina, sino del Comité Ejecutivo. Por ello, en la última reunión anterior al inicio del torneo se someterá el tema a su tratamiento, y los directivos todavía no saben si participarán en un debate para arribar a una conclusión o si la decisión deberá tomarse mediante voto.
La lectura que circula es que la amnistía podría no prosperar.
El miércoles, entonces, Domínguez sabrá si para el partido del viernes ante Independiente —y para el encuentro de la jornada siguiente entre semana contra Boca— podrá contar con 10 de los titulares de aquella tarde en el Gigante de Arroyito: Fernando Muslera, Santiago Núñez, Tiago Palacios, Facundo Farías, Leandro González Pírez, Martín Arzamendia, Edwuin Cetré, Ezequiel Piovi, Cristian Medina y Mikel Amondarain.
Román Gómez, lateral derecho de aquel cruce de octavos de final del Clausura, fue transferido al Bahía de Brasil. Esa operación podría dejar a estos jugadores como alternativas disponibles a partir de la tercera fecha, cuando todo apunta a que podrían regresar a la competición ante Defensa y Justicia.
Existe un listado de otros 10 suspendidos repartidos por distintos clubes de la LPF, y también se debe contabilizar a las líneas de Inferiores de cada división y disciplina (Futsal, Femenino y Fútbol playa).
Una estimación rápida señala que unos 3.000 clubes se verían afectados por la situación de los jugadores de ese Pincha platense.
Ignacio Malcorra y Rodrigo Fernández Cedrés, hoy compañeros en Independiente pero expulsados tras encararse al final de un encuentro en Avellaneda cuando Nacho era Canalla, se encuentran en la misma incertidumbre que los de Estudiantes.
¿Quiénes comparten esa espera? César Ibáñez de Huracán; Ricardo Ruso Zielinski, entrenador de Belgrano; Ramón Arias, de Tigre; Agustín Bouzat y Guillermo Barros Schelotto, de Vélez; y Jhohan Romaña y Nery Domínguez, de San Lorenzo (aunque este último se trasladó a Central Córdoba de Rosario, en la Primera C).