Recuento detallado de la fecha 16 del Torneo Apertura, donde Boca y Defensa y Justicia protagonizaron 10 minutos de locura con incidentes en la grada, invasiones de campo y decisiones arbitrales controvertidas que mantuvieron el encuentro en vilo.
La jornada 16 del Torneo Apertura arrancó en Florencio Varela con un choque entre Boca Juniors y Defensa y Justicia que prometía batalla y terminó dejando varias historias para analizar.
En el tramo final de la primera mitad, Defensa y Justicia se adelantó 1-0 gracias a un gol de Milton Giménez, una diana que encendió el partido y obligó a Boca a reaccionar.
El estadio se convirtió en un hervidero de emociones, con una afición boquense que viajó con esperanzas y que luego fue protagonista de escenas de tensión dentro y fuera del terreno de juego.
A la altura del partido, Leandro Paredes, suplente como la mayor parte de los titulares, pidió al cuarto árbitro Lucas Comesaña que detuviera el juego, como si se tratara de una pausa necesaria para ordenar las ideas.
El ambiente se fue calentando y los incidentes comenzaron a acumularse. En la tribuna visitante, un paravalancha cedió ante el empuje de la gente y cayó sobre un aficionado de Boca, que tuvo que ser atendido y trasladado en camilla.
Posteriormente se supo de una joven que sufrió una fractura y también fue llevada a un centro médico para su valoración. Todo ello obligó a que el staff sanitario y la seguridad trabajaran con prontitud para contener la situación.
El conflicto continuó cuando un aficionado de Defensa y Justicia, descontento con el rendimiento arbitral, invadió el césped al inicio del partido luego de que el árbitro haya anulado un gol de Juan Manuel Gutiérrez por un offside milimétrico corregido por VAR.
El estado de ánimo de la grada se calentó y, extrañamente, ese aficionado logró regresar a la grada desde donde siguió provocando quejas contra los jueces.
En cuanto a detalles técnicos, la polémica del partido estuvo marcada por la decisión del VAR de no corregir un posible penal por una infracción de Malcom Braida sobre Santiago Sosa, una jugada que dejó a muchos con la sensación de que la acción merecía ser castigada.
Mariano Soso, entrenador de Defensa y Justicia, también tuvo su cuota de protagonismo porque recibió la roja en tres de los últimos seis duelos frente a Boca, una tendencia que añade presión a un técnico que suele expresar su frustración con verborragia y gestos.
A su vez, Andrés Gariano, el árbitro principal, dejó correr el juego en los instantes iniciales para luego detenerlo durante breves momentos, una secuencia que alimentó las quejas de ambos equipos.
Más allá de la acción en el césped, este cruce entre Boca y Defensa y Justicia forma parte de una historia reciente de encuentros tensos entre dos equipos que han vivido momentos distintos en el fútbol argentino.
Boca, historia abierta de títulos y de un peso específico en la liga, y Defensa y Justicia, club que ha ido ganando prestigio desde su ascenso y que en 2020 conquistó la Copa Sudamericana, un hito que marcó un antes y un después en su estructura y en su forma de competir.
Este partido, con su mezcla de goles, caídas, gritos y decisiones de VAR, se inscribe como un capítulo más en esa trayectoria y deja abierta la pregunta sobre lo que vendrá en las próximas jornadas.