Franco Colapinto completa 51 giros en Suzuka durante dos sesiones libres, prueba mejoras de Alpine y se mantiene optimista pese a un incidente con Verstappen y la atención de la FIA.
Franco Colapinto llegó a Suzuka con la misión de girar, sumar vueltas y ganar experiencia en un fin de semana sin sprint, algo que cambió la dinámica respecto a otras rondas de la temporada.
El objetivo era claro: entender un circuito técnico y exigente como el de Suzuka, un trazado que el bonaerense solo conocía en simuladores y que ahora tenía que enfrentarse en un coche de Fórmula 1.
A lo largo de 120 minutos repartidos en dos sesiones libres, el A526 del equipo Alpine le permitió sumar 51 giros, sin incidentes que marcaran el ritmo de la jornada y sin interrupciones por banderas amarillas ni rojas.
Un dato que no pasa desapercibido en un año de cambios técnicos es precisamente la fiabilidad que pudo mostrar el monoplaza, un aspecto crucial para sacar rendimiento en un trazado tan demandante.
La jornada dio para analizar las dos fases de la jornada. En la FP1, Colapinto marcó un crono de 1m33s361, quedando 16º y a apenas tres décimas de Gasly, líder de la acción entre los pilotos que luchaban por situarse en la zona media.
En esa primera sesión se vio al joven argentino con cierto dolor en el hombro derecho y reclamando más agarre en la parte media y alta de la curva; señales que, si se confirman, serían objeto de ajustes para las próximas tandas.
Ya en la FP2, el ritmo del A526 mejoró y Colapinto pudo plasmarlo en el crono: 1m32s438, quedando a 2,305 segundos de Oscar Piastri, que llevó a McLaren a la delantera de la rama no Mercedes de la tabla y dejó a Antonelli por delante de Russell en un tramo de la sesión en el que la lucha por posiciones se volvió más disputada.
Los ingenieros de Alpine trabajaron de inmediato en la zona frontal del coche para resolver detalles de subviraje, y la pareja de frenos mostró una respuesta más consistente durante el tramo con neumático blando.
Entre tanto, la FIA dejó en investigación una maniobra de Colapinto contra Max Verstappen durante el calentamiento de neumáticos en la FP2, lo que obligó al argentino a declarar ante los comisarios después de la sesión vespertina.
Este episodio introdujo un matiz extra a un día ya de por sí intenso, en el que la telemetría aportó otro dato llamativo: la perdía de velocidad de Colapinto, llegando a verse una caída de unos 70 km/h tras la Curva 130R, atribuida al efecto de la recarga de energía con el sistema híbrido 50/50 y al manejo de la frenada para mantener la trayectoria.
Sobre el propio Franco, sus comentarios reflejaron una mezcla de responsabilidad y aprendizaje. “En general, ha sido un día de entrenamientos complicado, pero hemos aprendido mucho”, afirmó tras iniciar el primer contacto con Suzuka. “Es la primera vez que conduzco aquí con un monoplaza de Fórmula 1. Ha sido increíble vivir estas curvas tan particulares y exigentes; hemos ido ganando confianza vuelta a vuelta, aunque en algunas zonas de alta velocidad aún necesitamos más precisión”, añadió.
Más tarde, recalcó que la segunda sesión fue similar, y que existen detalles por revisar para llegar a la clasificación en una mejor posición y con más ritmo.
El debut de Alonso en Suzuka también dejó titulares fuera de pista: el español, padre por primera vez, declaró haber llegado con jet lag pero con la mira puesta en el reto.
Fernando Alonso, doble campeón mundial, mencionó que tanto la madre como el bebé estaban bien y que el momento era especialmente feliz, sin dejar de reconocer el cansancio derivado de la diferencia horaria y de las jornadas de trabajo que suele exigir la Fórmula 1.
Sus palabras, recogidas en el entorno del circuito, añadieron un matiz humano a una jornada de puro rendimiento en una pista icónica.
Para contextualizar, Suzuka es uno de los templos de la Fórmula 1: un circuito de 5,807 kilómetros situado en Mie, fundado en los años 60 por la empresa que dio origen a la tradición automovilística de Japón.
Entre sus tramos más recordados está la curva 130R, una recta de alta velocidad que pone a prueba la precisión y la valentía de cada piloto. A lo largo de la historia de la disciplina, Suzuka ha sido escenario de duelos memorables y de campeonatos que se deciden en una última curva. En este fin de semana, el historial se enriquece con la presencia de un joven piloto que busca consolidarse en el coche de Alpine y que, pese a las dificultades, ya muestra señales de progreso para el resto de la temporada.