La escudería francesa ficha a Jason Somerville, exjefe de aerodinámica de la FIA, para ocupar laVicepresidencia Técnica Adjunta y acelerar el desarrollo del próximo coche y de las normas que definirán la Fórmula 1.
Alpine ha dado un movimiento de contenido estratégico en su estructura técnica. La llegada de Jason Somerville, hasta hace poco jefe del departamento aerodinámico de la FIA, se anunció como Deputy Technical Director, un puesto clave en un momento blando para la Fórmula 1: una nueva generación de coches, motores y conceptos que están por venir y que exigirán una interpretación precisa de las reglas.
Somerville se suma a un equipo que ya ha mostrado ambición en lo que llevamos de temporada y que ahora busca afianzar su liderazgo técnico para no perder comba en la zona media y, si se puede, superar lo logrado hasta ahora.
El desembarco del ingeniero británico no es una contratación más. En Enstone lo esperan como una pieza que puede ayudar a detectar milésimas en curvas rápidas, optimizar la eficiencia aerodinámica y entender mejor el reglamento que define la F1 de la próxima década.
Somerville asume el cargo tras cumplir un periodo de gardening leave de seis meses tras dejar la FIA, organismo donde llevó las riendas del departamento aerodinámico y trabajó activamente en la confección de las normas que actualmente están en vigor.
Su llegada fue anunciada junto a mensajes en redes sociales de la escudería, que subrayaron la importancia de incorporar a alguien que conoce de dentro las bases de estas reglas.
La trayectoria de Somerville es, a su manera, un mapa de esa transición constante que ha vivido la F1 en los últimos años. Su primera experiencia en la Fórmula 1 data de 1999, en Williams, y luego trabajó en Enstone entre 2010 y 2011, cuando la fábrica trabajaba para Renault y, años después, para lo que sería Alpine.
En 2022 dio el salto a Formula One Management para centrarse en el desarrollo del reglamento y, finalmente, volvió a la FIA antes de dar el paso a Enstone con este nuevo rol.
En un deporte donde un detalle aerodinámico puede marcar diferencias millonarias, su conocimiento de las normas y de cómo se interpretan puede convertirse en una ventaja decisiva para Alpine.
“Estoy realmente ilusionado por volver a Enstone y colaborar con Flavio, Steve y David en este nuevo papel”, podría decirse que resume su objetivo.
La idea es claro: volver a situar a Alpine en la cúspide del desarrollo técnico, ganar milésimas y competir de tú a tú con los rivales más fuertes, y hacerlo siempre desde la base de una buena interpretación de las reglas.
Su experiencia en regulación técnica y comportamiento aerodinámico aporta un perfil poco común en un momento en que la regulación podría redefinir el equilibrio competitivo entre equipos.
Pero la llegada de Somerville no es solo un guiño al presente. En Enstone ven en 2026 una oportunidad para reposicionarse dentro de la Fórmula 1. Con un reglamento completamente nuevo en el horizonte, las reglas pueden reescribirse de forma que los equipos que mejor las entiendan cuenten con margen para sorprender.
Alpine quiere estar en ese grupo, y para lograrlo decidió incorporar a alguien que, literalmente, ayudó a escribir esas normas.
Para Franco Colapinto, el joven piloto argentino que ya ha dejado entrever su talento con Alpine, el fichaje de Somerville envía una señal contundente: este equipo no sólo mira al resultado inmediato, sino que está construyendo una estructura técnica con ambición de largo plazo.
Somerville pasa a ser una pieza silenciosa pero fundamental en una maquinaria que quiere dejar atrás años de irregularidad y de cambios constantes. Su objetivo: que Alpine no sólo mejore en la próxima carrera, sino que tenga la capacidad de adaptarse y responder a lo que venga en la generación de reglas que ya está trazando el futuro de la Fórmula 1.
En definitiva, la noticia no es solo un nombre que se suma a la plantilla: es la imagen de una Alpine decidida a apostar por una línea técnica sólida para sostener su crecimiento, demostrar que puede competir en la parte alta de la zona media y, por qué no, asomar a la lucha por las primeras posiciones cuando las reglas lo permitan.
Somerville llega para aportar experiencia y una mirada que puede marcar la diferencia en la interpretación de las regulaciones y en la evolución aerodinámica de los monoplazas actuales y del nuevo coche que está por venir.