Thiago Tirante venció a Hyeon Chung y Argentina toma la delantera en la serie de Copa Davis disputada en Busan; el debut de Tirante y Trungelliti marcó el inicio de un duelo complejo ante Corea del Sur.

En Busan, Corea del Sur, se puso en marcha una nueva serie de la Copa Davis entre Argentina y Corea del Sur, con un arranque alentador para el equipo albiceleste.

Thiago Agustín Tirante, joven de 24 años y 95.º en el ranking mundial, logró una victoria clave frente a Hyeon Chung, 392.º y ex top 20, en un duelo que se extendió a casi tres horas. El marcador final fue 2-6, 7-5 y 7-6 (7-5), un triunfo que deja a Argentina 1-0 al frente de la serie y que se logró en el recinto de Gijang Gymnasium, con capacidad para 3.700 espectadores, un escenario que se acondicionó para este choque entre naciones. Tirante mostró carácter, paciencia y la capacidad de revertir un inicio adverso para firmar una remontada que ilusiona a un equipo que confía en el talento de sus jóvenes además de la experiencia de sus referentes.

Chung, que contó con la ventaja de su mayor experiencia en grandes escenarios, tomó el control del primer set con claridad, quebrando el saque de Tirante y llevando el parcial inicial a su favor.

A partir del segundo set, apareció la respuesta del argentino: sacó a relucir su potencia y variedad de golpes, ajustó la precisión y forzó un cierre más parejo.

Con el set empatado y la presión instalada, Tirante encontró la claridad necesaria para sostenerse en el tramo decisivo y consumar un tie-break en el que, pese a la adversidad, mostró templanza para quebrar en los puntos decisivos y cerrar un triunfo que tiene una lectura más amplia: el inicio positivo para Argentina en una serie que favorece a los equipos que logran convertir momentos difíciles en oportunidades.

En el otro encuentro de la jornada, Marco Trungelliti, debutante más veterano en la historia de la Davis para Argentina a la edad de 36 años, no pudo evitar la derrota ante Kwon Soon-woo.

Trungelliti, 134.º del mundo, cayó 7-6(8-6) y 6-2 en 1 hora y 34 minutos, en un choque que dejó al equipo argentino con la tarea de equilibrar la serie en el resto de la jornada.

A pesar de la derrota, el debut de Trungelliti, junto al de Tirante, adquiere un significado especial para la Davis argentina: la idea de sumar experiencia frente a rivales duros y de consolidar un proyecto que alterna juventud y veteranía para sostenerse en la competencia.

El triunfo de Tirante se celebra no solo por el resultado, sino por el mensaje que envía de cara a lo que viene. El delantero de la dupla juvenil argentina comentó sentirse aliviado por haber superado los nervios del debut y destacó la influencia de su cuerpo técnico.

Según Tirante, la tranquilidad de Javier Frana, su entrenador, y el apoyo de Edu Schwank y del resto del equipo fueron determinantes para mantener la serenidad durante el partido, incluso cuando la presión parecía pesar más del lado local.

Este enfoque de equipo, que combina sosiego y fe en los propios golpes, se espera que se repita en los próximos días, cuando la serie se defina.

Para el domingo se perfila un formato clave para Argentina: el dobles a cargo de Guido Andreozzi y Federico Agustín Gómez frente a Park y Nam, seguido de Tirante y Kwon en los singles.

En caso de ser necesario, podría reentrar Trungelliti con Chung para un hipotético quinto partido. Este plan establece una ruta de juego que propone equilibrio entre jóvenes valores y jugadores con experiencia, con la intención de sostener la presión sobre Corea del Sur y buscar la clasificación para la siguiente etapa.

Aunque aún queda por disputarse, el inicio de la serie ha dejado a Argentina en una situación favorable y con la confianza suficiente para afrontar los desafíos siguientes.

Datos históricos y contexto adicional: Tirante, con 24 años, ha mostrado un crecimiento sostenido y acumula victorias frente a jugadores del Top 100, incluyendo un saque que ha llegado a las 228 km/h en torneos de alto nivel, como el Abierto de Australia.

Chung, pese a la derrota en Busan, es un ex gran referente y recuerda esa campaña de 2018 cuando sorprendió al vencer a Djokovic en Melbourne y avanzó hacia las etapas finales del torneo; esas actuaciones pasadas refuerzan la idea de que la Davis es un escenario donde la juventud y la experiencia pueden coexistir para construir una historia atractiva para la afición argentina y para el desarrollo del tenis en el país.