La dupla argentina, campeona mundial de W2RC, se prepara para el Dakar 2026 en una edición marcada por cambios en la navegación y la exigencia física, con el prologue en Yanbú y la participación de otros pilotos argentinos.
Yanbú, Arabia Saudita — la Dakar no permite espacios para el estrellato. La mínima distracción puede abrir la puerta a la desilusión, al abandono e incluso a los accidentes. Esa premisa guía a Nicolás Cavigliasso y Valentina Pertegarini, una dupla argentina que hace años se convirtió en referente de una disciplina en la que lo importante es mantener la concentración y hacer daño en el momento justo.
En la categoría Challenger, los vehículos livianos han ido ganando protagonismo y, a la vez, han elevado el nivel técnico de la competencia, de la que estos dos pilotos son parte destacada.
Además, la dupla ostenta el título mundial en W2RC, certamen que acompaña cada Dakar con la expectativa de coronar a los mejores en cada formato.
El calor es implacable en Yanbú mientras el campamento que acoge a los deportistas, que suma alrededor de 3.000 habitantes, se prepara para el inicio de la acción. con el auto verificado, Nicolás y Valentina ultiman los detalles junto a dos mecánicos históricos: Roberto, mexicano, y Jean-Paul, francés. Valentina, por su lado, ajusta las tiras del sistema HANS que conectan casco y cuello, una revisión que el equipo considera necesaria ante las exigencias de la carrera.
Las piezas muestran desgaste y ya se han reemplazado por precaución, en un ámbito donde la verificación de la Federación Internacional del Automóvil (FIA) marca el estándar.
¿Cómo se preparan para esta edición? —la pregunta inevitable— Será una prueba dura y de alta exigencia. Con dos pilotos por coche, la logística de repuestos y la gestión del combustible deben ser impecables. En lo técnico, hay cambios sutiles: un peso reducido en promedio, un centro de gravedad más bajo y modificaciones en el intercooler. Cada componente ha pasado por pruebas largas para garantizar fiabilidad en condiciones extremas; incluso el cárter ha acumulado kilómetros de uso. En el shakedown, apareció un aviso relacionado con la marca de combustible, y el equipo reconoce que la carrera exigirá una lectura fina del consumo para no perder rendimiento.
Junto a Valentina, Nicolás comenta que la experiencia adquirida en las últimas pruebas les da confianza para afrontar el inicio de la competición.
Este año, la navegación y la hoja de ruta reciben especial atención. Se insiste en la precisión, con modificaciones en las marcas que ya no están tan detalladas, lo que obliga a una lectura de ruta más exigente. El prólogo, que abre el Dakar 2026, propone 98 kilómetros de recorrido con 75 kilómetros de prueba especial, seguido de una etapa inaugural que promete ser dura a la vez que determinante.
La segunda jornada, con 518 kilómetros, amplifica el reto.
Además de los Cavigliasso, en Challenger también debuta Kevin Benavídes, que dejó las motos para incursionar en vehículos livianos. Jeremías González Ferioli y Manuel Andújar competirán en la categoría Side by Side. En motos, Luciano Benavides (KTM) es el referente argentino, seguido por Sebastián Rostan y Leonardo Cola en Rally2. También se confirma la ausencia de Juan Cruz Yacopini, quien sufrió un accidente en Mendoza hace unas semanas.
La historia de la Dakar, iniciada en 1979, se mantiene como la prueba más exigente del automovilismo mundial. Cavigliasso y Pertegarini, con sus campeonatos de la W2RC, personifican la mezcla de talento y perseverancia que define al rally raid. Este Dakar 2026 se presenta como una oportunidad para consolidar su estatus y demostrar, una vez más, que la constancia es tan valiosa como la velocidad.
Nota: La noticia original no cita cifras monetarias, por lo que no hay precios expresados en euros en el material base. Cualquier conversión monetaria de valores habría de basarse en datos de mercados y ha quedado fuera de este texto para evitar distorsiones.