Glenn Phillips se convirtió en el cuarto bate neozelandés en sumar 2.000 carreras en T20I durante el primer encuentro entre India y Nueva Zelanda en Nagpur, impulsando una actuación destacada de su equipo pese a la derrota.
Nagpur, 22 de enero. Glenn Phillips logró una marca histórica para Nueva Zelanda al convertirse en el cuarto bate de su país en superar las 2.000 carreras en el formato T20I, un hito que subraya la consistencia del jugador en las oportunidades más cortas del cricket internacional. El momento llegó durante el primer encuentro de la serie entre India y Nueva Zelanda, disputado en la ciudad india de Nagpur. En una persecución que se preveía exigente, los kiwis trataron de darle la vuelta al marcador frente a una India que apuntaba a imponer su golpe inicial.
Phillips, que salió al bosquejo del innings con la tarea de sostener la entrada de su equipo, respondió con una actuación contundente. Salió al cosmos de la ofensiva y firmó 78 carreras en 40 lanzamientos, con cuatro límites y seis golpes de seis. Su actuación no solo aportó un sólido puñado de puntos para su equipo, sino que además elevó su cuenta personal en T20I a 2.007 carreras, repartidas en 84 encuentros y 75 innings. Sus números Globales en este formato muestran un promedio cercano a 31,85 y un strike rate que supera el 142, con dos centuries y 11 medio siglos, y con una mejor puntuación de 108.
Este rendimiento refuerza su estatus como una de las alas más dinámicas de Nueva Zelanda en el escenario T20I y añade un capítulo más a la historia de los bateadores neozelandeses que han dejado huella en este formato de corta duración.
En el desarrollo del partido, India demostró su potencia ofensiva y terminó estableciendo un puntaje de 238/7 en 20 overs, gracias a grandes actuaciones de Abhishek Sharma y Rinku Singh, entre otros.
Sharma lució con 84 carreras de 35 bolas, sustentado por cinco cuatro y ocho seis, mientras que Singh remató con 44 no ser eliminados en 20 entregas.
A nivel de conjunto, la ofensiva india recibió aportes significativos de Suryakumar Yadav, que añadió 32 carreras en 22 pelotas, y de Hardik Pandya, con 25 corridos de 16 envites.
Duffy y Jamieson se destacaron como los mejores lanzadores para Nueva Zelanda, con 2/27 y 2/54, respectivamente, en un esfuerzo que reflejó la calidad de un equipo indio decidido a dejar huella en la serie.
El intento de persecución neozelandés comenzó con una apertura difícil y se encontró con un 52/3 relativamente rápido. Sin embargo, Phillips mostró su temple al asociarse con Mark Chapman para un rafagazo de 79 carreras en un tramo clave, que encendió la esperanza de los kiwis.
A pesar de ese esfuerzo, la defensa india fue capaz de contener la resistencia de Nueva Zelanda y terminó cerrando el partido con un 190/7 en 20 overs, asegurando la victoria por 48 carreras para India.
Este resultado dejó abierta la serie de cinco encuentros, con muchos aspectos para evaluar en los próximos duelos, incluida la forma de la plantilla neozelandesa ante un conjunto indio que mostró un poderío ofensivo evidente durante el encuentro.
Más allá de la derrota, este choque ofreció un contexto histórico y deportivo relevante. Suryakumar Yadav, por ejemplo, alcanzó una estadística notable al convertirse en el cuarto jugador masculino de India en disputar 100 T20Is, un hito que subraya la continuidad de su presencia en el siglo XXI del cricket 20 overs.
En el aspecto histórico de los T20Is para Nueva Zelanda, la marca de Phillips se suma a un repertorio de jugadores que, a lo largo de los años, han contribuido a forjar una identidad neozelandesa sólida en este formato.
En resumen, el encuentro no solo entregó un resultado, sino que también dejó claro que las batallas entre India y Nueva Zelanda continúan elevando el nivel de uno de los formatos más atractivos del críquet internacional, con Phillips en el centro de atención por su nuevo hito personal y por el tono competitivo que marcó el inicio de la serie.