Un exjugador de Royal Challengers Bangalore aparece vinculado en redes a una influencer de Instagram, tras lo que parecen ser suscripción de pago y desencadenan especulaciones sobre su futuro en IPL 2026.
En un episodio que ha captado la atención de aficionados al cricket, Swastik Chikara, exjugador de Royal Challengers Bangalore (RCB), se encuentra en medio de un revuelo impulsado por publicaciones en redes que lo vinculan con Muskan Karia, una influencer de Instagram que ha ampliado su presencia en YouTube y otras plataformas.
Supuestamente, usuarios activos en X señalan que Chikara figura entre los 6595 suscriptores de Karia, una cifra que, según las fuentes de la conversación, implica una cuota mensual de 390 rupias.
Esa cuota, conviene mencionarlo, equivale a aproximadamente 4,50 euros al mes al cambio actual, lo que para muchos aficionados representa menos de lo que pagarían por otros contenidos premium en plataformas de entretenimiento digital.
Muskan Karia ha sido identificada en su trayectoria por un formato de contenidos conocido como “I Bet You Didn’t Know This”, que más tarde la llevó a consolidarse como YouTuber y figura influyente en redes.
La transición hacia la creación de video y presencia multiplataforma ha sido observada con atención por seguidores y críticos por igual, que debaten hasta qué punto estas interacciones entre atletas retirados y creadores de contenido pueden influir en la percepción pública de un deportista.
En el caso concreto de Swastik Chikara, la información disponible indica que no disputó la IPL 2025 con el equipo de Bangalore y, según lo reportado, no fue renovado por el campeón defensor para la próxima temporada IPL 2026.
Esta parte de la historia ha sido recogida por diferentes usuarios y figuras de la crónica deportiva, que señalan que la decisión del club podría haber afectado su visibilidad mediática, alimentando el diálogo sobre su carrera y su vida fuera del campo.
Los debates en redes no han tardado en convertirse en una especie de espectáculo virtual. Algunos aficionados expresaron sorpresa ante la supuesta suscripción de un exinternacional de la talla de Chikara a un modelo de contenido de pago; otros, en cambio, se mostraron escépticos ante la veracidad de las capturas o de las cifras que circulan, recalcando que, en el ecosistema digital, las noticias pueden estar sujetas a interpretaciones y a la circulación de información no verificada.
Supuestamente, este tipo de movimientos entre atletas en retiro y creadores de contenido pueden tener impactos económicos y de marca para todas las partes involucradas, incluso si aún permanecen en el terreno de la especulación.
Históricamente, la interacción entre figuras deportivas y plataformas de pago ha generado debates sobre transparencia y ética, así como sobre la posibilidad de monetizar audiencias residuales a través de suscripciones.
Presuntamente, estas dinámicas ofrecen a los creadores de contenido ingresos adicionales y a los atletas una vía para mantener una presencia pública, though siempre acompañadas de una lupa mediática que puede magnificar o distorsionar la realidad de las carreras deportivas.
En resumen, la historia de Swastik Chikara se mantiene en un umbral entre el recuerdo de su paso por la IPL y la nueva etapa de visibilidad que ofrecen las redes sociales.
La investigación de los hechos continúa y los aficionados esperan ver cómo evoluciona la narrativa, ya sea con nuevas declaraciones, aclaraciones oficiales o, simplemente, con la consolidación de una conversación que ha puesto el foco en la relación entre deportistas y creadores de contenido en la era digital.