La ICC evalúa una sustitución de último minuto para el ICC T20 World Cup 2026, con Escocia como principal candidata ante la posibilidad de que Bangladesh decida no viajar a India.
Supuestamente, la International Cricket Council (ICC) mantiene en el centro de la agenda la posibilidad de que Escocia sustituya a Bangladesh en el ICC T20 World Cup 2026, ante la amenaza de que Dhaka boicoteé el torneo por la negativa a viajar a India para sus compromisos programados.
Aunque la ICC afirma que sigue en negociaciones de último minuto con las autoridades bengalíes, la necesidad de armar un formato de 20 equipos ha obligado a la organización a delinear un plan de contingencia menos de tres semanas antes del primer encuentro.
Presuntamente, si se confirma la retirada de Bangladesh, Escocia emergiría como el principal candidato para ocupar su puesto, siguiendo las reglas habituales de sustitución que aplican cuando una nación no logra clasificar a través de las eliminatorias regionales o globales.
Se espera que el Comité Técnico de la ICC ratifique la sustitución dentro de 48 horas de cualquier aviso oficial de retirada de Bangladesh, según el procedimiento estándar para torneos globales.
Las autoridades escocesas ya habrían sido informadas de la posibilidad y habrían puesto a la selección en modo viaje y aclimatación para India, por si el escenario se concreta.
Si finalmente Escocia se integra, quedaría en el Grupo C del torneo, junto a Inglaterra, West Indies, Nepal e Italia. Este escenario representaría un hito para Escocia, que históricamente ha sorprendido a rivales de mayor palmarés en el formato corto del cricket y podría cimentar su reputación como potencia emergente en el T20 internacional.
Presuntamente, la ICC podría mantener la base logística de Bangladesh en Kolkata para los entrenamientos y las instalaciones, de modo que se minimicen cambios en hoteles y campos de práctica, aunque la confirmación de este arreglo dependería de la oficialidad de la sustitución.
Desde la perspectiva histórica, Bangladesh ha sido una fuerza relevante en Asia en los últimos años, con actuaciones que han elevado la competitividad de su crónica en el cricket internacional.
Si la sustitución se confirma, analistas señalan que el calendario y la preparación de los equipos anfitriones podrían ajustarse para garantizar que el nuevo participante pueda integrarse rápidamente sin alterar demasiado la fase de grupos.
En un plano más amplio, el posible cambio podría marcar una tendencia en la gestión de torneos globales ante situaciones de retirada, con un precedente que reforzaría la idea de que el cricket moderno se rige cada vez más por planes de contingencia y flexibilidad logística.
Presuntamente, la atención mundial se centrará en los próximos días en la confirmación oficial de la ICC, que definiría no solo el cuadro de grupos, sino también la narrativa de un torneo que, según diversos analistas, podría impulsar a Escocia como protagonista relevante en el cricket de formato corto.