El primer test entre West Indies y Pakistán en el estadio Brian Lara de Trinidad arranca este sábado con un pronóstico de lluvia que puede estropear el partido. Te contamos cómo viene el tiempo y cómo afecta a los equipos.
Amigos, prepárense que tenemos un finde de cricket por delante, pero con el mal tiempo como invitado no deseado. Este sábado 25 de julio arranca el primer test entre West Indies y Pakistán en el estadio Brian Lara Cricket Academy, en Trinidad, y la verdad es que el parte meteorológico no pinta nada bien.
El partido es importante, ojo, porque ambos equipos buscan sumar puntos en el Campeonato Mundial de Test, la competición que decide quién es el mejor en el formato largo.
Pakistán viene de una dura derrota contra Bangladés (2-0) y ha recuperado a Babar Azam como capitán. West Indies, por su parte, estrena capitán: Roston Chase, y quiere hacer valer el factor casa.
Pero claro, estamos en temporada de lluvias en el Caribe, y eso se nota. Según los meteorólogos, el viernes ya hay tormentas con un 40% de probabilidad de lluvia. El sábado, día 1, la cosa empeora: un 55% de posibilidades de tormenta durante el día. Eso significa que podríamos perder horas de juego enteras. El domingo parece que respira un poco, con solo un 25% de lluvia, pero luego el lunes, martes y miércoles vuelven las tormentas con un 50% cada día.
Vamos, que no se libra ni uno.
La humedad va a estar por las nubes, entre el 71% y el 87%, lo que hace que el ambiente sea muy pesado. Eso sí, los jugadores de swing, los que hacen que la pelota se mueva en el aire, pueden estar contentos si el cielo está nublado. Pero claro, si llueve, no se juega.
El estadio Brian Lara Academy es relativamente nuevo en el circuito de test: este es su primer partido de cinco días. Se espera que el césped ayude a los lanzadores rápidos al principio y luego dé ventaja a los spinner, los lanzadores con efecto. Pero con tanta lluvia, los rápidos podrían tener más ventana de oportunidad.
Para que os hagáis una idea, en el Caribe los test suelen ser muy animados, pero la lluvia es un clásico. Ya pasó en 2022, cuando un partido en Jamaica se perdió casi por completo. Los equipos tendrán que estar listos para parones y reanudaciones, y el público, a armarse de paciencia.
En fin, que el fin de semana promete emociones, pero también sustos. Los jardineros del estadio van a tener trabajo extra para intentar que el campo esté en condiciones. Desde aquí estaremos atentos a cómo evoluciona el tiempo y, sobre todo, al cricket. ¡Que ruede la pelota, aunque sea con retraso!