En el tercer y último ODI, Inglaterra ganó el sorteo y eligió batear. La serie está 1-1. La India pierde a Jasprit Bumrah por lesión de rodilla, pero recupera a KL Rahul. Shubman Gill busca su primer gran triunfo como capitán en el extranjero.
¡Atención, aficionados al críquet! Este domingo tenemos un partidazo en el mítico Lord's de Londres. Inglaterra y la India se juegan el título de la serie de tres partidos, que está empatada a uno. El capitán inglés, Harry Brook, ha ganado el sorteo y ha decidido que su equipo batee primero. Esto significa que la India tendrá que perseguir la carrera que marquen los locales.
Pero la gran noticia, y no buena para los indios, es la ausencia de su estrella, Jasprit Bumrah. El mejor lanzador del mundo se ha lesionado la rodilla y se pierde el partido decisivo. Una baja durísima, porque Bumrah es el que suele romper los ataques rivales con su ritmo y precisión. En su lugar, entra Prince Yadav, un joven que debutó hace poco y que tendrá una presión enorme.
Por otro lado, vuelve KL Rahul, que no había jugado los anteriores partidos. Rahul es un bateador experimentado y también puede hacer de portero si hace falta. La India también mete a Gurnoor Brar, un lanzador rápido zurdo, y deja fuera a Shivam Dube y Washington Sundar, este último por lesión. Vamos, que el equipo indio llega con cambios importantes.
Inglaterra, por su parte, solo toca una pieza: Saqib Mahmood entra por Josh Tongue. Mahmood es un lanzador rápido que ya conoce Lord's. Con Joe Root, Jos Buttler y el propio Brook, la alineación inglesa tiene mucha experiencia. Y cuidado con Jofra Archer, que siempre es peligroso.
El partido se juega en Lord's, el templo del críquet. Este estadio se inauguró en 1814 y ha visto historia. Por ejemplo, aquí la India ganó su primer partido en Inglaterra en 1986, con Kapil Dev al mando. También es el campo donde Sachin Tendulkar hizo su famoso centenario en 1990. Así que el escenario es especial.
Para el joven capitán indio, Shubman Gill, este es el examen más importante de su carrera. Gill asumió el liderazgo hace poco y todavía no ha ganado una serie grande fuera de casa. Si consigue llevarse esta, se callará muchas bocas. Pero enfrente tiene a un equipo inglés muy sólido, sobre todo en casa.
La serie está 1-1: la India ganó el primer partido en Cardiff por 5 carreras, e Inglaterra empató en Birmingham con una actuación brutal de Brook.
Ahora, todo se decide en Lord's. El ganador se lleva el trofeo. No hay más.
El críquet es un deporte de caballeros, pero aquí se juega con pasión. Para los que no lo sepan, un ODI (One Day International) es un partido de 50 overs por equipo, que dura unas ocho horas. El equipo que batea intenta hacer más carreras que el otro. El sorteo es importante porque el capitán que gana elige si prefiere batear o lanzar primero, según el estado del campo y el clima. Hoy, Brook ha visto el cielo nublado y ha pensado que la pelota se moverá más, así que ha preferido batear primero para poner un buen total.
En resumen, tenemos un partidazo por delante. La India está herida sin Bumrah, pero con el regreso de Rahul y las ganas de Gill, puede dar la sorpresa. Inglaterra juega en casa y quiere su segunda serie consecutiva contra la India. El que gane, será el rey de Lord's.