La posible venta del Royal Challengers Bengaluru gana impulso con la oferta de Adar Poonawalla. Análisis de valor en euros, posibles cambios de sede y el contexto de negocio que rodea a una de las franquicias más mediáticas de la IPL.
Mumbai, 22 de enero. La posible venta del Royal Challengers Bengaluru, conocido por sus seguidores entre los más leales de la IPL, ha ganado una nueva velocidad este jueves.
Adar Poonawalla, CEO del Serum Institute of India, anunció su intención de presentar una oferta fuerte y competitiva por la franquicia de la IPL, en un movimiento que podría reconfigurar el mapa de la liga de cricket más popular de India.
Actualmente, la franquicia está en manos de United Spirits Limited, la unidad de Diageo en la India, que busca desinvertir antes de la temporada IPL 2026.
La declaración pública de Poonawalla llegó a través de una publicación en X, en la que destacaba que el RCB es una de las mejores entidades de la IPL y que planea presentar una puja sólida en los próximos meses.
Aunque no se han hecho públicos los montos ni el calendario exacto, varias fuentes estiman que la operación podría rondar alrededor de 105 millones de dólares, lo que al cambio actual se sitúa en unos 97-98 millones de euros.
Presuntamente, la oferta de Poonawalla podría competir con otros intereses de alto perfil, incluido un grupo de cineastas de renombre que ha mostrado interés en la franquicia.
La venta forma parte de un movimiento estratégico de USL, la rama india de la empresa de bebidas que adquirió el equipo en 2016 tras la caída de Vijay Mallya.
Praveen Someshwar, MD y CEO de USL, ha aclarado que RCB ha sido un activo estratégico pero no esencial para su negocio principal, por lo que siguen empujando la desinversión.
En este contexto, algunos analistas apuntan a que la salida de la propiedad podría haber sido acelerada por un trágico incidente ocurrido durante las celebraciones de las victorias previas del campeonato, presuntamente un stampede que dejó 11 personas fallecidas.
Esta noticia añade una dimensión humana y mediática que podría presionar a acelerar los trámites de transferencia.
En torno a la posible ubicación de la franquicia para la temporada 2026, se ha especulado con la posibilidad de trasladar ciertos partidos de casa a ciudades como Pune, Mumbai o Raipur.
La KSCA, por su parte, ha hecho un llamado a mantener la sede en el estadio M Chinnaswamy, citando mejoras de seguridad y facilidades, aunque la dirección de RCB ha dejado claro que aún quedan áreas grises por resolver antes de tomar una decisión definitiva.
Supuestamente, varios factores políticos y económicos podrían influir en la decisión final, incluida la voluntad de la liga de asegurar un negocio estable y la capacidad de la nueva propiedad para invertir a largo plazo.
Más allá de las especulaciones, la venta de RCB se sitúa en el marco de un mercado de franquicias deportivas que ha visto subir sus valoraciones en los últimos años, impulsado por una base de aficionados global y una exposición mediática sin precedentes.
Históricamente, RCB ha sido una de las franquicias más destacadas de la IPL, con dos títulos (2009 y 2016) y un seguimiento masivo que convierte cada partido en un evento de alto impacto comercial.
Si la operación se concreta, podría abrir una nueva era para el club tanto en lo institucional como en su estrategia de marca y alianzas internacionales.
Para los aficionados, la noticia genera una mezcla de expectativa y precaución, a la espera de conocer quién podría ser el nuevo propietario y qué cambios traerá consigo para el calendario y la sede.