La fase de grupos de la Copa Sudamericana 2026 arranca con Neymar al frente del Santos frente a San Lorenzo y un conjunto de grandes clubes sudamericanos buscando avanzar. Aquí te contamos el formato, las claves de los grupos y las historias destacadas.
La fase de grupos de la Copa Sudamericana 2026 arranca este martes con una jornada que promete espectáculo: Neymar vuelve a estar en el centro de la escena, liderando al Santos frente a San Lorenzo en el Nuevo Gasómetro.
A su lado, una constelación de clubes importantes del continente aspira a hacerse con la gloria o, al menos, a meterse en la pelea por las rondas finales.
El torneo, que nació en 2002, ha ido ganando peso año tras año y, por el peso de los clubes que participan este curso, muchos ya hablan de un torneo que se acerca al prestigio histórico de la Libertadores.
Entre los favoritos se mezclan pesos pesados de Argentina, Brasil y otros países: River Plate, San Lorenzo y Racing por Argentina; junto a equipos brasileños como Botafogo, Gremio, Vasco da Gama, São Paulo y Atlético Mineiro; también hay presencia de Olimpia de Paraguay y otros rivales dispuestos a hacerse con el trofeo.
La acción del martes arranca con Racing buscando olvidar la derrota en el clásico ante Independiente; el conjunto de Avellaneda visitará Bolivia para enfrentarse a Independiente Petrolero en Santa Cruz de la Sierra.
En paralelo, Barracas Central hará su debut internacional como local ante Vasco da Gama, que llega con su plantilla titular reducida: ni su director técnico Renato Gaúcho ni los jugadores más destacados viajarán a Buenos Aires; en su lugar, jugarán los juveniles dirigidos por Marcelo Sales, priorizando el Brasileirao y evitando viajes largos.
Después de esos duelos, Tigre cerrará el martes a las 23:00 con un viaje a Perú para medirse con Alianza Atlético.
River Plate, por su parte, acumula una buena racha de victorias desde la llegada de su nuevo entrenador y buscará aumentar esa inercia ante Blooming en Santa Cruz, Bolivia, a las 21:30.
La jornada continúa con más encuentros de clubes argentinos y brasileños, y la competencia se extiende a otros grupos que incluyen a Palestino de Chile y Recoleta.
El formato de la Sudamericana mantiene una diferencia respecto a la Libertadores: solo los líderes de grupo pasan directamente a la fase eliminatoria.
Los segundos clasificados deben jugar playoffs frente a equipos que terminaron terceros en sus grupos de Libertadores. Esta estructura evita que la segunda plaza se cuele sin más y añade emoción a cada partido.
Los premios añaden motivación extra: cada victoria en fase de grupos otorga 125.000 dólares; la Gran Final de Barranquilla, programada para el 21 de noviembre, reparte 10 millones de dólares al campeón.
Neymar, ya instalado como una de las grandes estrellas de esta edición, contempla el torneo con optimismo y el objetivo de que la afición de San Lorenzo viva una gran fiesta en el día del partido.
Por su parte, la presencia de Radamel Falcao también aporta interés: a los 40 años regresa a la Sudamericana con Millonarios, tras haber disputado la edición de 2008 con River Plate.
La edición de este año recuerda la trayectoria histórica de la competición, que ha sido escenario de grandes historias y momentos memorables desde su inicio en 2002.
Aunque el formato y las sedes cambian con el tiempo, la Sudamericana se mantiene como una plataforma increíble para clubes que buscan consolidar su historia y para jugadores que quieren demostrar su talento en una competición continental de alto nivel.
En Barranquilla esperan que la final sea una celebración del fútbol sudamericano y que el título aporte un impulso duradero a los clubes que más luchan por él.