Un gol del delantero argentino Pablo Vegetti rompe la racha de Palmeiras en casa y complica el objetivo del Verdao en el Grupo F. Cerro Porteño, con 8 puntos, manda en la llave y deja a los brasileños a dos de distancia.

En una noche que prometía dominio local en el Allianz Parque, Palmeiras perdió 0-1 ante Cerro Porteño en la quinta jornada del Grupo F de la Copa Libertadores, y con ello se apuntó un giro importante en la pelea por los octavos de final.

El gol lo anotó Pablo Vegetti, el delantero argentino que festejó a lo pirata por su fuerte vínculo con Belgrano de Córdoba, equipo al que siguió con aprecio desde sus inicios.

Ese detalle de su celebración quedó como símbolo de una noche de caminos invertidos para dos equipos que llegan con realidades distintas a este duelo.

El resultado representa la primera derrota del Verdao en la Libertadores en sus últimos 27 encuentros disputados en casa, desde aquella caída en 2021 ante Defensa y Justicia por 4-3.

El partido, que se disputó en el estadio que otra vez fue escenario de presión y nervios, deja a Cerro Porteño en una posición de privilegio dentro del Grupo F: ocho puntos, dos por delante de Palmeiras, que ahora depende de sí mismo para terminar primero y así evitar cruces de octavos más difíciles.

Completaban la llave Junior Barranquilla y Sporting Cristal, que se enfrentaban en esta quinta jornada.

Palmeiras salió a dominar desde el minuto uno, con una propuesta clara: llevar la iniciativa, mover el balón por el interior y buscar ese último pase que casi siempre termina en gol.

Se notó una lectura previa de Abel Ferreira, que dio minutos de descanso a algunos titulares y apostó por un dibujo que le permitiera mantener la posesión y buscar espacios a la espalda de la defensa rival.

Aun así, Cerro Porteño no se desordenó: se atrincheró en su área cuando fue necesario y apostó por la salida rápida en contraataque, aprovechando cada oportunidad para aumentar la presión sobre la salida del balón verde.

La primera oportunidad clara llegó cerca de la mitad de la primera mitad, cuando Emiliano Martínez, en el corazón del área, conectó un cabezazo que obligó a una buena intervención del portero adversario.

El conjunto paraguayo, bien asentado en líneas, respondió con ligereza y paciencia; entre los movimientos de Jhon Arias y la presencia más insistente de Flaco López, fue encontrando pequeños espacios para incomodar a la zaga de casa.

En la pestana final de la primera parte, las protestas de Ferreira pidieron incluso expulsión para Piris da Motta tras un choque con Emiliano Martínez, pero ni el árbitro ni el VAR dieron lugar a esa decisión, y se llegó al descanso con la igualdad inicial que dejó a todos a la expectativa.

La segunda mitad traería la apertura del marcador. En una jugada de contragolpe bien llevada por Cerro Porteño, Jonathan Torres y Fabricio Domínguez combinaron para dejar a Vegetti en posición de remate y, con frialdad, batió a su marcador para colocar el 0-1 en el minuto 47.

Palmeiras, sorprendido por la velocidad del visitante, se fue sobre el empate pese a mantener la posesión por momentos por encima del 70%, y apareció Carlos Miguel para evitar el segundo de Cerro Porteño con una gran intervención que mantuvo el marcador en 0-1.

A partir de entonces, el partido se volvió un ida y vuelta con llegadas para ambos lados, aunque la defensa azulgrana mostró mayor orden y experiencia para cerrar los caminos y evitar que el empate llegara.

Hubo un intento de respuesta por parte de Palmeiras con un centro envenenado de Arias y un remate de cabeza de Flaco López que rozó el poste, pero no bastó para neutralizar la efectividad del conjunto paraguayo, que supo sostener el resultado y celebrar como si fuera un título.

Con este resultado, Cerro Porteño se coloca líder del Grupo F con ocho puntos, y Palmeiras se queda con seis, a dos de distancia. La clasificación para los octavos se definirá en las jornadas que quedan, y Cerro Porteño ahora depende de sí mismo para terminar en la primera posición y, en teoría, asegurar un cruce más favorable.

Junior Barranquilla y Sporting Cristal, por su parte, siguen en la lucha, y la quinta fecha dejó claro que nadie regala nada en esta fase.

La historia de Vegetti añade una nota extra a este choque: su vínculo con Belgrano de Córdoba marcó una celebración que muchos recordarán, y que ahora sirve como anécdota para explicar la idoneidad de su instinto goleador en momentos decisivos.

Por su parte, Palmeiras, campeón de Libertadores en 2020 y 2021 bajo el mando de Abel Ferreira, sabe que la competición exige no solo dominio, sino también capacidad para superar momentos difíciles cuando la presión aprieta.

Este resultado no cierra la puerta a nadie, pero sí recuerda que en la Libertadores, cada detalle cuenta y el grupo F está, de momento, más vivo que nunca.