Claudio Ubeda ajusta la plantilla de Boca para el choque ante Independiente, con Paredes suspendido, Zeballos volviendo de la lesión y una rotación pensada para tres frentes: Copa Argentina, Copa Libertadores y el Superclásico.
Claudio Ubeda nunca había mostrado tanta estabilidad y confianza desde que asumió el mando de Boca. En la previa de este tramo intenso, el técnico parece haber encontrado un hilo con el que puede sostener al equipo en medio de una agenda de tres frentes.
Y es que, para entender mejor la foto, hay que volver a la conversación que dejó ver el peso de la historia: Miguel Ángel Russo, que este jueves habría cumplido 70 años, fue citado por la prensa en la última conferencia posterior a la victoria en Chile.
Allí, entre líneas, quedó claro que aquel consejo que podría dar un entrenador veterano a otro pesa en el presente: ponerse firme, avanzar con decisión y mantener la ruta a pesar de los baches.
Esa idea parece haber calado en Ubeda, que ahora está dispuesto a llevar al equipo con mayor rotación sin perder la idea de juego que quiere imponer.
Este sábado, Boca recibe a Independiente por el Torneo Clausura y, para empezar, tendrá que jugar sin su capitán Leandro Paredes. El mediocampista viajó de urgencia a Córdoba para terminar el segundo tiempo frente a Talleres, luego de haber disputado 54 minutos con la Selección argentina ante Zambia.
Esa experiencia le costó la quinta amarilla y, por sanción, no podrá estar ante el Rojo. En la cabeza de Ubeda, la pregunta es quién ocupará ese hueco ante un rival directo que siempre exige intensidad y lectura rápida del juego.
La primera opción, desde la versión de entrenamientos y rendimientos que se han visto en estas semanas, apunta a Toto Belmonte como protagonista recurrente para ocupar la función de Paredes o, al menos, para ser parte del rendimiento de media cancha.
Belmonte ya demostró que tiene capacidad para rendir ante la exigencia de Boca y, con el calendario ajustado, podría volver a ser titular. Pero el técnico no quiere dormirse en la cuenta y maneja otras variantes para no perder la seguridad que necesita el equipo en cada compromiso.
Entre las cartas que podrían salir del mazo, aparecen Ander Herrera y Camilo Rey Domenech con opciones de sumar minutos, especialmente para dosificar cargas ante la triple competencia: Copa Argentina ante Sarmiento, Copa Libertadores frente a Barcelona de Guayaquil y el Superclásico ante River.
En este punto, el entrenador podría apostar por una distribución de minutos que permita mantener la intensidad sin agotar a los jugadores clave en el tramo decisivo.
En el once inicial, todo parece indicar que el Ruso Ascacibar y Milton Delgado serán los que tomen la posta para iniciar el partido y, según la planificación de minutos, podrían estar entre 60 y 75 minutos de juego.
En defensa, una posibilidad razonable es que Juan Barinaga reemplace a Weigandt, que acabó con un golpe, y que Milton Giménez gane espacio en un once que podría ver a Adam Bareiro descansar para evitar sobrecargas.
Merentiel, por su parte, arrastra dolor en el pubis y la idea es dosificar para que llegue en buenas condiciones a cada encuentro, sin poner en riesgo su rendimiento a corto plazo.
Pero hay otra buena noticia que no pasa desapercibida: el regreso de Exequiel Zeballos, conocido como el Changuito. Tras dos meses fuera por desgarro, el chico del club volvió a moverse con el grupo y dejó mensajes claros en su regreso: ahora sí. Su posteo tras la última práctica en Chile, con una foto entrenando y una sonrisa reconocible, marcó el retorno de la esperanza. Zeballos ya está en Buenos Aires y se entrenó de nuevo con el plantel en la Bombonera, a la espera de la definición de su rol ante Independiente. La idea, explicada de forma pragmática por el cuerpo técnico, es que vuelva a sumar minutos de a poco: no juega desde el 1° de febrero y, para ir sumando ritmo, lo más probable es que su estreno sea desde el banco, con el compromiso de que su presencia aporte desequilibrio cuando el equipo lo necesite.
En resumen, Boca encara un periodo en el que la rotación parece convertirse en la herramienta para sostener el rendimiento ante un calendario exigente.
El reto para Ubeda es combinar la solidez defensiva, la creación en medio campo y la capacidad de desequilibrio en ataque, sin perder la voz de mando que quiere imponer el equipo.
Paredes no estará ante Independiente, Zeballos regresa para sumar variantes y Belmonte, Herrera y Rey Domenech podrían ampliar el abanico de soluciones.
Si el plan funciona, Boca habrá dado un paso más para encarar la recta decisiva de una temporada en la que cada partido cuenta y la presión de las tres competencias está a la vuelta de la esquina.