El exentrenador de arqueros de Boca Juniors, Fernando Gayoso, falleció a los 55 años a causa de la Esclerosis Lateral Amiotrófica. Su trayectoria dejó huella en el club y en la formación de guardametas clave para las definiciones por penales.
Fernando Gayoso, exentrenador de arqueros de Boca y de varios clubes del fútbol argentino, falleció este martes a los 55 años a causa de la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA), una enfermedad neurodegenerativa que le fue diagnosticada hace cuatro años.
La noticia fue confirmada por su hijo Francisco mediante un emotivo post en el que también recordó la muerte de su madre, un golpe duro para la familia.
«Hoy, 26 de mayo, se fue una leyenda, alguien que me enseñó todo en esta vida, que luchó con toda su alma contra todo y, sobre todo, contra esta enfermedad.
Sufriste muchísimo y aun así seguiste en pie de guerra, siempre dije que fuiste, sos y serás mi ídolo, mi ejemplo a seguir, un Highlander, como decías, alguien que jamás se dio por vencido.
Sos todo para mi, papi, hoy estás en el cielo con mami», escribió Francisco.
Gayoso era conocido entre la afición xeneize por estar detrás de las grandes definiciones desde los doce pasos. Durante su etapa en Boca, el club vivió una época de gran eficacia en las tandas de penales: 14 victorias en 17 definiciones.
Formador y hombre de consulta para varios arqueros del fútbol argentino, dejó su sello en Boca, Racing, Vélez, Tigre y Nacional de Uruguay, y fue especialmente reconocido por su capacidad para analizar a los rivales y preparar informes que daban una ventaja en los momentos decisivos.
Su presencia fue constante incluso cuando la enfermedad empezaba a limitarle las fuerzas, manteniéndose cerca del equipo y aportando desde su experiencia.
En una entrevista, Gayoso habló del impacto de su diagnóstico: «Cuando me dijo el médico que muy probablemente fuera ELA, dije ‘acá se terminó todo’», relató, dejando entrever el dolor y la resiliencia que lo marcaron.
Con el tiempo, encontró la forma de reconfigurar su rol y seguir activo dentro del mundo del fútbol.
Su trabajo tenía un foco específico: la preparación de arqueros y el análisis de penales. En Boca dejó una huella silenciosa pero profunda, valorada entre jugadores y cuerpos técnicos por la minuciosidad con la que estudiaba cada situación.
Incluso cuando la enfermedad avanzaba, siguió aportando desde la trinchera de la táctica y el detalle.
El 23 de octubre de 2024, Boca enfrentó a Gimnasia y Esgrima La Plata en Rosario y obtuvo la victoria por penales en los cuartos de la Copa Argentina.
Leandro Brey detuvo cuatro remates y, después del encuentro, la esposa de Gayoso reveló en Instagram que el entrenador había estudiado a todos los posibles ejecutantes del conjunto platense y le entregó un documento con los resultados de ese trabajo previo al viaje a Rosario.
Gran parte del éxito en esas tandas tenía que ver con esa mirada analítica que Gayoso enseñó a sus arqueros.
«El tema es aprender a mirar lo que a lo mejor los demás no ven. Aprendimos a ver patrones en los pateadores que te dan una pista de que en determinado momento… ese patrón apunta a un lugar concreto», explicaba el propio Gayoso sobre su método, una filosofía que marcó a varias generaciones de guardametas.
Su legado no se limita a los trofeos o las anécdotas de penales ganados: fue, para muchos, el entrenador que convertía el detalle en una ventaja competitiva y que consiguió que Boca, durante su paso, fuera más sólido entre los postes y más astuto a la hora de definir.
Hoy, la familia y el mundo del fútbol argentino le rinden homenaje a un hombre que convirtió su lucha en una lección de vida para quienes lo conocieron.