El ex mánager Guillermo Coppola pidió a Román Riquelme que rodee al club de profesionales para enfrentar la actual inestabilidad en Boca Juniors, destacando la necesidad de equilibrio entre historia y gestión profesional.

El ex mánager Guillermo Coppola, figura icónica y cercano amigo de Diego Armando Maradona, volvió a referirse al momento actual de Boca Juniors para plantear una directriz clara: la gestión requiere de equipo y de apoyos.

En una entrevista difundida por distintas emisoras, Coppola afirmó que Román Riquelme, a quien se le atribuye el rol de conducción, no debe asumir solo la responsabilidad de dirigir la entidad en este periodo de transición y resultados fluctuantes.

Boca Juniors, un club de historia y una hinchada que acompaña en cada escenario, es descrito por Coppola como una institución de enorme magnitud que exige rodearse de personas preparadas.

En sus palabras, Boca es gigante y no se puede estar al frente de semejante equipo sin un equipo de apoyo; la sabiduría y la experiencia colectiva pueden evitar errores de gestión que afecten el legado del club.

El ex mánager valoró, además, la participación de Cristian, un colaborador cercano, en las decisiones, pero dejó claro que no basta con contar con una persona de confianza: es imprescindible sumar figuras con capacidades técnicas y administrativas.

También indicó que le gusta que se rodee de alguien cercano, pero subrayó que después hay que sumar gente preparada; no se puede hacer todo solo.

Lejos de tratarse de un ataque personal, Coppola planteó que la realidad del club exige un equilibrio entre su historia y la modernidad, entre la pasión de la gente y la necesidad de estructuras profesionales que garanticen sostenibilidad deportiva e institucional.

Remarcó una idea personal para ilustrar el punto: nadie nace sabiendo todo; hay que aprender y prepararse.

Sobre su relación con Riquelme, Coppola indicó que mantiene una comunicación fluida y que valora el cariño que la afición le tiene a Román. La gente lo quiere y lo apoya, pero para sostener todo lo que se logró hay que rodearse de gente capaz, añadió, reforzando la idea de que la gestión de Boca no debe depender de una sola persona.

En ese sentido, ofreció su ayuda institucional, mencionando que está disponible para colaborar cuando se le necesite.

Tanto para Coppola como para la afición, la esencia del mensaje es clara: Boca necesita una dirección compartida, con voluntad de escuchar y de incorporar talentos que aporten experiencia y trayectoria.

En momentos de presión, la unión entre directivos, cuerpo técnico y gente de confianza resulta crucial para sostener el prestigio y la historia de una institución que trasciende gestiones y generaciones.