El club azul y oro oficializó la llegada de Ángel Romero para la próxima temporada y planned la revisión médica; paralelamente, Boca continúa avanzando en la contratación de Santiago Ascacíbar, con una oferta que podría situarse en euros.

Boca Juniors dio a conocer este lunes su primer refuerzo para la temporada 2026: Ángel Romero se incorporará al equipo que dirige Claudio Úbeda, poniendo fin a las gestiones que durante semanas mantuvieron en la carpeta a varios apuntados.

Tras intentos frustrados con Marino Hinestroza, Alexis Cuello y Kevin Serna, el club de la Ribera confirmó que el mediocampista paraguayo se sumará al plantel y ya emprendió viaje junto a su familia desde Asunción hacia la capital argentina.

En las próximas horas se llevará a cabo la revisión médica y, si no hay contratiempos, firmará un contrato por una temporada, consolidando así la primera piedra del nuevo Boca.

El jugador, que ha desarrollado la mayor parte de su carrera en el fútbol paraguayo y en clubes del ámbito continental, llega con la expectativa de aportar experiencia, juego asociativo y recorrido para intentar sostener y mejorar el rendimiento del mediocampo.

Romero acumula una sólida trayectoria en Cerro Porteño y ha pasado por equipos del calibre de Corinthians, San Lorenzo y Cruz Azul. En total, su ficha clínica y deportiva arrojan un historial de más de 450 encuentros profesionales y una cifra cercana a los 80 goles, además de haber sido convocado en varias oportunidades a la selección de Paraguay.

Ese bagaje es visto por la dirección técnica como una pieza que puede dar equilibrio y creatividad al equipo, especialmente en momentos de alta exigencia competitiva.

La llegada de Romero también aparece en un contexto en el que Boca ha priorizado abrir espacios en su medular para afrontar torneos nacionales e internacionales.

Claudio Úbeda, junto al cuerpo técnico, analizó perfiles que encajaran con la idea de juego que persigue el club, buscando jugadores que, además de calidad, aporten liderazgo dentro del terreno de juego.

En ese marco, las palabras de Romero al llegar a Buenos Aires resaltaron su motivación por integrarse al Xeneize y la importancia de afrontar este reto con el respaldo de una institución con historia y presión de resultados.

Por su parte, Gustavo Alfaro, técnico de la selección paraguaya, mantuvo contacto con Romero para aclarar el funcionamiento del fútbol argentino y ofrecer una visión sobre las exigencias de Boca, lo que, según el propio jugador, facilitó la adaptación al entorno y a la dinámica del equipo.

En paralelo, Santiago Ascacíbar continúa siendo objeto de interés para Boca. Las negociaciones con Estudiantes de La Plata marchan muy avanzadas y, si se concreta, será el siguiente movimiento significativo para reforzar la mitad de la cancha.

Aunque la cifra exacta no se ha hecho pública, se maneja una estimación cercana a los cinco millones de dólares; en euros, la operación podría situarse alrededor de los 4,6 millones, según el tipo de cambio vigente.

En la escena se habla además de un posible intercambio que podría incluir a Brian Aguirre en calidad de préstamo con opción, una opción que Boca evalúa con cautela para fortalecer la medular del equipo.

Ascacíbar, de 28 años, debutó en Estudiantes y cuenta con un paso destacado por Europa, con pasos por Stuttgart y Hertha Berlín, y un breve paso por Cremonese; su retorno a Argentina despertaría expectativas de impacto inmediato junto a figuras como Paredes, con quien podría formar una sociedad de mediocampo muy demandada en los planes del club.

Más allá de estas operaciones, la ventana de transferencias continúa abierta y Boca pretende cubrir las plazas necesarias para competir con consistencia en la temporada 2026, manteniendo la idea de incorporar jugadores que sumen desgaste físico, liderazgo y capacidad de generación de juego.

El club ya ha mostrado su intención de cerrar acuerdos que le permitan avanzar en la Liga Profesional y en las competencias internacionales; la puerta de apertura para Angel Romero está prácticamente dada, y la de Ascacíbar podría cerrarse en las próximas semanas si las partes alcanzan un entendimiento definitivo.