La gestión de Marcelo Bielsa como director técnico de Uruguay genera críticas inesperadas entre sus colaboradores más cercanos.

Los primeros meses de Marcelo Bielsa al mando de la Selección uruguaya fueron recibidos con gran optimismo por parte de los aficionados y expertos en fútbol.

La Celeste logró una victoria contundente ante la Argentina, actual campeona del mundo, en el emblemático estadio de La Bombonera. Este triunfo impulsó la confianza en el equipo, que avanza con paso firme hacia el próximo Mundial que se celebrará en Estados Unidos, México y Canadá.

Durante la Copa América 2024, incluso los hinchas comenzaron a entonar la canción 'que de la mano del Loco Bielsa todos la vuelta vamos a dar', reflejando la euforia que generó su llegada.

Sin embargo, en las últimas semanas han surgido críticas hacia el método de trabajo de Bielsa. Uno de los primeros en alzar la voz fue Agustín Canobbio, quien acusó al técnico de responsabilizarlo por una derrota en un partido crucial. Posteriormente, el exfutbolista y ahora comentarista Sebastián Abreu también expresó sus reservas, cuestionando el trato que les da a los jugadores más veteranos del equipo.

La crítica más dura provino de Carlos Nicola, quien se desempeñó como entrenador de arqueros durante 15 años en la Selección y fue uno de los colaboradores más próximos de Bielsa.

Nicola manifestó su desilusión al afirmar: "Me defraudó".

El exarquero uruguayo, que tuvo una destacada carrera en clubes como Nacional de Montevideo, San Lorenzo, y también en equipos brasileños y colombianos como Athletico Paranaense e Independiente Medellín, compartió su experiencia de trabajo con Bielsa.

A pesar de que anteriormente nunca había sentido falta de respeto por parte del entrenador, Nicola reconoció que la dinámica de trabajo no era la misma que había conocido durante su tiempo con Oscar Tabárez, exentrenador y figura emblemática del fútbol uruguayo.

Bielsa ha sido conocido por su estilo particular, que incluye un enfoque en la renovación regular de contratos en la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF), lo cual generó cierta controversia.

La relación entre Bielsa y Nicola se fue deteriorando, lo que llevó a este último a tomar la decisión de abandonar su puesto en mayo de 2014.

Nicola también se pronunció sobre la falta de un entorno saludable, argumentando que el estrés innecesario, el abuso verbal y psicológico se volvieron situaciones habituales en el día a día del equipo.

Estas experiencias han llevado al exentrenador a expresar que no considera adecuado naturalizar tales comportamientos. En sus propias palabras, "el generar estrés innecesario, el abuso verbal y psicológico no corresponden".

La trayectoria de Bielsa ha estado marcada por la brillantez en el campo, pero también por la polémica en cuanto a sus relaciones personales y su estilo de liderazgo.

A medida que avanza la Copa América y el equipo se prepara para el Mundial, la presión y los cuestionamientos sobre el enfoque de Bielsa continúan aumentando.

Sin duda, su gestión promete ser uno de los temas centrales del fútbol sudamericano en los próximos meses.