Boca Juniors consiguió su primer título continental de baloncesto al vencer a Sesi Franca (Brasil) en el Final Four disputado en el microestadio de Obras. El equipo de Nicolás Casalánguida dejó atrás un camino difícil, superó a Flamengo en semifinales y festeja a lo grande ante una afición que lo acompaño al máximo.

El sábado prometía ser de fútbol y de barrio, pero Boca dio la vuelta y convirtió la jornada en una noche épica para el baloncesto del club. En la previa del Superclásico, primero hubo triunfo en futsal ante River (3-2, como local en el Quinquela Martín), y apenas a unos metros del estadio Monumental, el Xeneize hizo historia en la cancha de Obras al proclamarse campeón de la Champions League Americas al derrotar 86-72 a Sesi Franca de Brasil, frente a una marea azul y oro que llenó el microestadio.

El Final Four tenía un sabor especial: Boca ya había dejado en el camino a Flamengo en las semifinales con un rendimiento contundente (81-58). Nacional de Uruguay completó el cuadro del torneo y se quedó con la medalla de bronce al superar a Flamengo en la otra semifinal. En la final, Boca mostró carácter y defensa para controlar las posesiones y hacer valer su oficio ante un Franca que, pese a ajustarse en momentos, no pudo con el pulso del equipo de Casalánguida.

Dentro de un trámite parejo, el primer cuarto mostró el potencial del encuentro. Caffaro empezó a hacerse fuerte cerca del aro y Boca encontró respuestas defensivas que le permitieron recuperar balones clave. Scala, encendido, anotó 12 puntos y lideró la ofensiva en un tramo de alto goleo, cerrando el periodo 31-28 a favor del local.

El segundo cuarto fue más trabado: menos acierto en ataque y más intensidad física. Franca se llevó apenas 10 puntos en ese episodio y Boca, igualmente, mantuvo la ventaja gracias a su defensa y a la gestión de las posesiones. El equipo se fue al descanso nueve puntos arriba, con la sensación de que la prueba aún quedaba por delante pero con la confianza intacta.

En el tercer periodo, Boca volvió a golpear en los momentos decisivos. Una bandeja de Caffaro llevó la diferencia a 58-46 y, poco después, Stenta clavó un triple sobre la chicharra para cerrar ese parcial 66-53, favorable al equipo local, que terminó ese periodo con ventaja de 13 puntos tras un 19-15 en ese tramo.

El último cuarto fue de control y cálculo. Boca administró la renta y respondió a las pulsaciones finales de Franca con carácter, sellando el triunfo con un último esfuerzo que dejó el marcador en 86-72 y le dio al club su primer título continental en la historia del baloncesto xeneize.

Las palabras del entrenador, Nicolás Casalánguida, reflejaron el tono de la gesta. Habló de la complejidad de la situación inicial y de cómo el compromiso y la mentalidad positiva permitieron torcer el destino para lograr un título tan anhelado.

Además, subrayó que no es solo un logro para Boca sino para Argentina, porque representa al país en una competencia de alto nivel internacional. Este triunfo llega en un momento en que Boca buscaba recuperar prestige en la escena continental y pone en evidencia una línea de trabajo que ha ido tomando forma pese a un inicio irregular de la Liga Nacional.

El título no sólo corona una campaña; refuerza la idea de que la institución está en una trayectoria que podría dejar huella en el baloncesto argentino y en la historia reciente del deporte en la Ribera.