Ferro se corona campeón de la Liga Femenina tras derrotar a Obras por 75-69 en el tercer partido de la serie final, asegurando su tercer título consecutivo. MVP de la serie: Flor Fernández, una veterana que sigue marcando diferencias.

La hegemonía que parece encajar en el básquet femenino argentino continúa siendo de Ferro, que dominó la final de la Liga Femenina y se llevó el tercer y definitivo choque ante Obras por 75-69.

En el Templo del Rock, ante una buena entrada y con la presión de escribir una página histórica, Ferro selló su tricampeonato de la competición, dejando claro que el proyecto a largo plazo que viene sosteniendo el club de Caballito está dando frutos contundentes.

Este título se suma a una ristra de logros recientes que confirman que Ferro ya no es una sorpresa sino una realidad consolidada en el panorama doméstico.

Antes de este campeonato, el club había sumado Apertura 2023 y Liga 2024, y además fue subcampeón del Apertura 2024. En total, este sería el quinto título de Ferro en los últimos tres años, reforzando una etapa de alto rendimiento para el conjunto y para su entrenador, que ha sabido aprovechar un plantel con experiencia y hambre de título.

La serie final llegó pareja desde el primer juego. En el inicial, Ferro mostró una producción ofensiva alta y cerró 90-84 a su favor en Caballito. En el segundo choque, Obras se mostró más férrea en defensa y consiguió un 62-56 que obligó a definir todo en Núñez. En el tercer partido, la visita arrancó mejor, con Lucía Sampietro y Giuliana Baccarelli siendo protagonistas en los primeros minutos. Pero Ferro respondió rápido: un parcial de 7-0 inclinó el score y dejó al local con una delantera que supo mantener durante el primer cuarto, cerrando 17-14.

En el tramo central, Obras se enfocó en la puntería desde el perímetro y encontró una solución valiosa en Florencia Chagas, quien terminó con 30 puntos y medio centenar de jugadas que reflejaron el esfuerzo de las Rockeras.

A la mitad del partido, el encuentro mantuvo su nivel de intensidad y, tras el descanso, Ferro parecía adelantarse cómodamente cuando se fue al descanso con una ventaja de siete puntos (40-33).

Sin embargo, un férreo regreso de Obras dejó el marcador a tiro en un final de partido no apto para cardiacos: 52-54 al entrar al último cuarto.

La respuesta del conjunto de Caballito fue de carácter. Ferro volvió a mostrarse sólido en defensa y mostró una mejor versión en ataque cuando el reloj marcó menos de ocho minutos para el cierre. A 7m44s del final, un sorpresivo adelantamiento de Ferro dejó a las anfitrionas al frente 58-57 y, a partir de ahí, el equipo supo cerrar con temple y evitar que Obras se llevase el triunfo y, con ello, la posibilidad de alargar la serie.

El triunfo permitió a Ferro exhalar un suspiro de alivio y celebrar el título ante una afición que, desde temprano, demostró que el deporte practicado por mujeres sí atrae público en la cancha y que el apoyo popular puede marcar la diferencia.

Entre las jugadoras destacadas del enfrentamiento, Lucila Sampietro fue la máxima anotadora del ganador en este tercer game, con 14 puntos, y Abril Romagnoli completó una buena semana de aportes.

Flor Fernández, la pivot veterana que cumplió 40 años el 16 de abril, fue distinguida como la jugadora más valiosa de la serie final, promediando 12,6 puntos, 10,3 rebotes y 19,6 de valoración por encuentro.

Fernández vive una etapa dorada en Ferro: el MVP de la final se convirtió en un récord, ya que es la tercera vez que obtiene ese reconocimiento en la Liga Femenina, un dato que subraya su influencia y liderazgo dentro del equipo.

Con su título, Fernández celebró también su octavo título de club junto a sus hijos, Lucas y Tomás, en una escena que simboliza el significado emocional de este logro.

La noche en Núñez fue, además, una demostración de la continuidad del proyecto ferroviario. Este triunfo pone en valor la planificación a largo plazo que la institución ha llevado a cabo para el fútbol de las mujeres y, en el baloncesto, para sostener un grupo de jugadoras que ha aprendido a convivir con presiones y a rendir a alto nivel temporada tras temporada.

En términos históricos, la Liga Femenina vive su novena temporada desde que la Asociación de Clubes se hizo cargo de la organización en 2017. Desde entonces se han disputado 363 partidos entre los 18 equipos que participan, una cifra récord que ilustra el crecimiento de la competencia. Córdoba, Buenos Aires y la Capital Federal aportaron la mayor representación; la región Patagonia y otras provincias también dejaron su huella, lo que da cuenta de un deporte que, poco a poco, se ha democratizado y ha encontrado público y apoyo en todo el país.

En definitiva, Ferro no solo consiguió sumar un título más a su palmarés, sino que ratificó una filosofía de club que apuesta por la continuidad, la cantera y un estilo de juego consistente.

Este tricampeonato no llega por casualidad: es el resultado de años de trabajo, confianza en el proyecto y una generación de jugadoras que ha sabido interpretar el ritmo y la exigencia de la Liga Femenina para dejar una marca imborrable en la historia del básquetbol femenino argentino.