Argentina logró una histórica victoria sobre Brasil en un emocionante encuentro, destacando el gol de Giuliano Simeone y estableciendo un récord.

En un encuentro que quedará grabado en la memoria de los aficionados al fútbol, Argentina logró una victoria soñada contra su eterno rival, Brasil, en un partido lleno de emociones y grandes jugadas.

A pesar de un pequeño tropiezo por parte de Cuti Romero, quien permitió que Brasil acortara distancias, el equipo argentino, dirigido por Lionel Scaloni, ofreció un espectáculo futbolístico de alto nivel.

La primera mitad del partido fue toda una demostración de la potencia ofensiva argentina, donde los goles de Julián Álvarez y Enzo Fernández colocaron a la 'Albiceleste' en una posición muy favorable, llevando el marcador a un 3-1 al finalizar el primer tiempo.

Sin embargo, lo mejor estaba por llegar en la segunda etapa, cuando hizo su entrada al campo Giuliano Simeone a los 23 minutos, quien cambiaría el rumbo del partido con un impresionante gol.

A los 26 minutos del segundo tiempo, apenas tres minutos después de su ingreso, Simeone recibió un centro de Nicolás Tagliafico, que inicialmente pareció desviado hacia Alexis Mac Allister.

Con una precisión asombrosa, el hijo menor del 'Cholo' Simeone se apareció en el lugar correcto en el momento adecuado, ejecutando un potente remate que se estrelló contra el travesaño antes de entrar al arco, descolocando al arquero Bento.

Su celebración fue una explosión de alegría y asombro, y el joven atacante no podía creer lo que había logrado.

El logro de Giuliano Simeone es significativo no solo por ser su primer gol con la camiseta celeste y blanca, sino también por sumar a una distinción familiar en la historia del fútbol argentino.

Su padre, Diego Simeone, anotó nueve goles durante su trayectoria en la selección entre 1988 y 1999, mientras que su hermano mayor, Giovanni, también dejó su huella en un amistoso en 2018.

Con este gol, Giuliano se convierte en el tercer miembro de la familia Simeone en marcar con la selección nacional, un hecho que solo ha ocurrido en contadas ocasiones en la historia del fútbol argentino.

Este triunfo por 4-1 significó la novena vez que Argentina logra vencer a Brasil anotando cuatro o más goles. La última vez que esto sucedió fue en un amistoso en 2012, donde Lionel Messi brilló con un hat-trick para un emocionante 4-3. La historia también revela que la última vez que Argentina había logrado cuatro goles en un partido oficial contra Brasil fue mucho tiempo atrás, en 1959.

Un dato curioso y un tanto místico es que Argentina nunca ha perdido un partido en el que un miembro de la familia Simeone ha marcado. Este partido, además, fue un hito en la historia de las eliminatorias, ya que fue la primera vez que Brasil recibió cuatro goles en un solo encuentro.

Sin duda, una noche memorable para el fútbol argentino y un gran presagio para el futuro de Giuliano Simeone en la selección.