Tras el rechazo de Guardiola y Ancelotti, la Federación Italiana ha puesto sus ojos en Andrea Pirlo. El exjugador, campeón del mundo en 2006, ha aceptado la propuesta verbal y firmará como nuevo seleccionador en los próximos días. Con una carrera como entrenador aún en desarrollo, Pirlo asume el enorme desafío de clasificar a Italia a un Mundial después de tres ausencias consecutivas.
Pues resulta que la Federación Italiana de Fútbol ha tenido que ir al plan C para encontrar seleccionador. Y el elegido no es otro que Andrea Pirlo, sí, el 'Maestro' de la medular. Verás, Paolo Maldini, flamante director deportivo, se puso manos a la obra para buscar un técnico de garantías que devolviera a la Azzurra a lo más alto.
Primero llamó a Pep Guardiola, pero el catalán dijo que no. Luego probó con Carlo Ancelotti, que también pasó del asunto porque tiene compromiso con Brasil. Así que, con las dos primeras opciones descartadas, Maldini y su mano derecha, Leonardo, se decantaron por un nombre que les hacía mucha ilusión: Andrea Pirlo.
Pirlo, que está dirigiendo al United FC de Dubái, ha dado el 'sí, quiero' a la propuesta. Según ha avanzado el periodista Fabrizio Romano, el acuerdo es verbal y se firmará en los próximos días. Eso sí, antes tendrá que rescindir su contrato con el club emiratí, pero tiene una cláusula que le permite salir. Así que, salvo sorpresa, veremos a Pirlo en el banquillo de Italia pronto.
La decisión es un riesgo, porque Pirlo no tiene una larga trayectoria como entrenador. Debutó en la Juventus en la temporada 2020-21, donde ganó la Copa y la Supercopa de Italia, pero luego no le fue tan bien en Turquía ni en la Sampdoria.
Lleva 135 partidos dirigidos, con un balance de 63 victorias, 30 empates y 38 derrotas. Números discretos para una selección que viene de no clasificarse a tres Mundiales seguidos: Rusia 2018, Qatar 2022 y el de 2026 también se lo perdió.
Una auténtica travesía por el desierto para la cuatro veces campeona del mundo.
Como jugador, Pirlo lo ganó casi todo. Fue clave en el Mundial de 2006, cuando Italia se impuso a Francia en los penaltis. También jugó dos Eurocopas y dos Mundiales más, aunque sin tanto éxito. Su visión de juego y su clase eran únicos. Ahora, como técnico, tendrá que demostrar que también sabe leer los partidos desde la banda. La afición italiana está ilusionada, pero con cautela.
Por lo pronto, Maldini y Leonardo confían ciegamente en él. Le van a dar todo el respaldo, porque creen que es el hombre adecuado para liderar la renovación del fútbol italiano. Pirlo, por su parte, está deseando empezar. Veremos si el 'Maestro' puede devolver a Italia a la élite mundial. La cita es en el próximo Mundial, si se clasifican, claro.