La Asociación del Fútbol Argentino podría aprobar o no una amnistía para jugadores suspendidos con sanciones de hasta cuatro partidos al cierre de la temporada pasada. El tema central se discutirá en la primera reunión del Comité Ejecutivo de 2026, con posibles efectos en la Copa Argentina y el inicio del torneo.
La Asociación del Fútbol Argentino (AFA) celebrará la primera reunión del Comité Ejecutivo de 2026 para abordar un tema que ha generado debate en clubes y ligas regionales: la posibilidad de otorgar una amnistía a los jugadores suspendidos con sanciones de menos de cuatro partidos al cierre de la temporada anterior.
Se deberá votar si se levanta el castigo o si se mantiene una práctica que, en los últimos años, terminó por convertirse en una costumbre. ¿Podrá este debate convertirse en un punto de inflexión comparable a otros episodios polémicos vividos por Estudiantes y su relación con Rosario Central?\n\nDespués de varios días de especulación y de la posibilidad de no conceder la amnistía, todo parece indicar que la medida podría aprobarse.
Existen dos indicios que alimentan esa lectura: el primero es un indicio informal desde la AFA hacia dirigentes que consultaron por sus jugadores suspendidos de cara al inicio de la Copa Argentina.
Los primeros partidos estaban programados para el 18 de enero: Independiente de Rivadavia frente a Estudiantes de Caseros y Lanús ante Sarmiento de La Banda.
Al día siguiente, Estudiantes de la Plata enfrentaría a Ituzaingó. Los dirigentes que consultaron por correo electrónico recibieron respuestas positivas: los suspendidos podrían jugar.\n\nEl segundo indicio es la forma en que se resolverá si se levantan o no las sanciones: no será una decisión personal de un presidente o de un dirigente influyente, sino un tema a tratar entre pares.
¿Qué dirigente va a proponer una opción de amnistía? Ninguno. Si el Comité Ejecutivo decide otorgarla, no habrá ganadores ni perdedores: la medida quedará dentro de la historia de la gestión de Tapia y Verón, y no se verá como una victoria para nadie en particular.
La amnistía podría convertirse, por tanto, en una más de las políticas aplicadas en gestiones pasadas, similar a las que ya se vieron en campañas anteriores.\n\nPor el contrario, si no se concede la amnistía, la gestión de Tapia podría verse frente a una reaparición de visibilidad incómoda: el espaldazo y su posterior castigo podrían volver a estar en el centro de la escena, acompañado por la polémica que rodeó el supuesto campeonato otorgado a Rosario Central al concluir la etapa regular del torneo Clausura.
Aparte de la amnistía, el castigo a Verón —que podría impedirle ejercer su cargo de presidente para asuntos vinculados a la AFA— se mantiene firme.
Los jugadores podrán pisar la cancha, pero La Bruja seguirá siendo figura focal de críticas para quienes no apoyen la gestión.\n\nHistóricamente, la AFA ha utilizado amnistías parciales para normalizar situaciones disciplinarias cuando se acercan torneos importantes y para evitar que penas cortas afecten las competencias.
En varias gestiones anteriores, el Comité Ejecutivo adoptó medidas similares con el objetivo de equilibrar lo disciplinario con lo deportivo, y de no penalizar de forma excesiva a clubes que deben enfrentar calendarios exigentes.
En ese marco, la votación de este martes no solo definirá el destino de determinados jugadores, sino también el establecimiento de un precedente sobre cómo la institución maneja la interacción entre lo disciplinario, lo político y la competencia en el fútbol argentino en 2026.\n