La Administración regional firma adhesiones para ampliar el parque público de alquiler social en León mediante Rehabitare, con 82 viviendas rehabilitadas y una inversión de 4,55 millones de euros, y marca una estrategia para fijar población en el medio rural.

La Junta de Castilla y León ha sellado hoy la adhesión de los ayuntamientos leoneses de Oencia, Noceda del Bierzo, Villablino, Crémenes y Villaornate y Castro al programa Rehabitare, una iniciativa diseñada para aumentar el parque público de alquiler social y, sobre todo, para fijar población en las zonas rurales mediante la recuperación de inmuebles en desuso que sean de titularidad municipal.

La finalidad es clara: atender a colectivos con especial protección, especialmente a los jóvenes, y al mismo tiempo devolver vida a edificios señeros que forman parte del tejido urbano de los pueblos.

Con este paso, se refuerza un objetivo que la Junta viene persiguiendo desde hace años: optimizar recursos municipales, conservar el patrimonio y dinamizar la economía local gracias a la intervención de empresas y trabajadores de la zona.

En León, la acción concreta es la rehabilitación de 82 viviendas ya incorporadas al parque público, con una inversión total de 4,55 millones de euros.

Estas actuaciones se suman a la suma global de la Comunidad, que alcanza 640 inmuebles reformados gracias a Rehabitare, con una inversión acumulada de alrededor de 38,6 millones de euros.

A nivel regional, las distintas líneas de actuación en vivienda contemplan la habilitación de 454 viviendas más, con un esfuerzo inversor que supera los 60 millones de euros.

Todo ello forma parte de una estrategia más amplia para ampliar el parque público de vivienda a través de la promoción, la rehabilitación o la compra, y para facilitar el acceso a la vivienda a quienes más lo necesitan, especialmente a los jóvenes.

Este programa no es nuevo, pero sí ha ido ampliándose y consolidándose. Ya en 2018, varios Obispados de la comunidad suscribieron protocolos de colaboración para rehabilitar casas rectorales y destinarlas al alquiler social.

En total, hasta ahora se han rehabilitado 36 viviendas con un presupuesto de 1,99 millones de euros en estas intervenciones. Más adelante, en 2020, se firmaron acuerdos entre la Junta y las diputaciones para ampliar la oferta pública en el medio rural, y entre 2021 y 2024 se firmaron convenios Rehabitare que fijaron una financiación de 4,264 millones de euros para la rehabilitación de 82 viviendas, repartidos equitativamente entre las administraciones.

El balance de la iniciativa en la comunidad es contundente: 640 viviendas rehabilitadas en total, desglosadas en 476 actuaciones de la Junta de Castilla y León, 36 a través del protocolo Junta-Obispado y 128 mediante el convenio Junta-Diputación, con una inversión global de 38,6 millones de euros.

En el caso de León, además de las 82 actuaciones en el marco de Rehabitare, existen otros compromisos: 203 viviendas para venta con un descuento del 20% para jóvenes, en colaboración con la Diputación; 120 viviendas para alquiler asequible de jóvenes bajo la modalidad de vivienda colaborativa; 38 viviendas para camineros y 11 viviendas adquiridas por la Junta para su incorporación al parque de alquiler.

Todo ello suma una inversión que supera los 60 millones de euros y se apoya en la línea de avales para la compra de vivienda, que ha permitido la firma de 228 préstamos hipotecarios para jóvenes en la provincia de León.

Como parte de la estrategia de revitalización del medio rural, el Gobierno autonómico mantiene ayudas al alquiler para personas que cumplen los requisitos de la convocatoria, incluyendo mayores subvenciones para jóvenes y para alquiler en medio rural, además de las ayudas derivadas del reto demográfico que impulsa la consejería.

Estas medidas, junto con otros proyectos de rehabilitación y promoción de vivienda, configuran una política audaz y moderna que busca no solo resolver deficiencias habitacionales, sino también devolver dinamismo a los pueblos y crear empleo local.

Un ejemplo concreto de la acción local se ha observado en Audanzas del Valle (La Antigua), donde se ha rehabilitado un inmueble en la Calle Mazadín con una inversión de 96.800 euros. Se trata de una antigua escuela convertida en vivienda social, con una distribución reformada que incluye salón-cocina-comedor, dos dormitorios y un baño, y con mejoras en iluminación, fontanería, electricidad y calefacción.

Este tipo de intervención demuestra cómo Rehabitare puede transformar edificios desocupados en viviendas listas para ofrecer alquiler social, incrementando la oferta disponible para jóvenes y familias en el medio rural.

El objetivo último de estas actuaciones es claro: ampliar el parque público de vivienda en Castilla y León, facilitar el acceso a la vivienda a quienes más lo necesitan y, al mismo tiempo, apoyar la economía local, la conservación patrimonial y la fijación de población en el territorio.

En León, con 82 viviendas rehabilitadas y 4,55 millones de inversión, se da un paso más en esa dirección, complementado por las distintas líneas de actuación y las ayudas demográficas que buscan adaptar la oferta de vivienda a las particularidades de cada comarca.

Todo ello, protegido por un marco de colaboración entre Junta, ayuntamientos, diputaciones y, en su caso, argumentos de colaboración con entidades religiosas, que ha permitido avanzar con resultados que ya son visibles en las calles y en la vida de las comunidades rurales."