La Junta de Castilla y León moderniza dos residencias en Segovia, modernizando estructuras y servicios para aplicar un modelo de atención centrado en la persona, con inversiones de 15 millones de euros y mejoras en centros de día y tecnología.
La Junta de Castilla y León ha llevado a cabo una profunda transformación en dos residencias de Segovia, enmarcada en la aplicación del nuevo modelo de atención centrado en la persona.
La intervención, que ha supuesto una inversión total de 15 millones de euros con cargo a fondos europeos Next Generation-EU, React y Pirep, ha buscado modernizar tanto la estructura como la oferta de servicios para residentes y personal.
La vicepresidenta de la Junta y consejera de Familia e Igualdad de Oportunidades, Isabel Blanco, visitó las instalaciones para verificar de primera mano el progreso de las obras y aprovechar para desear una feliz Navidad y un próspero Año Nuevo a quienes viven y trabajan allí.
Las reformas se han desarrollado en la Residencia Asistida y en la Residencia Mixta de Segovia, que pasa a denominarse Residencia San Lorenzo tras la metamorfosis integral para adaptarse a la Ley de Atención Residencial aprobada en 2024.
En conjunto, estos centros han experimentado cambios estructurales y mejoras en servicios que buscan que los residentes se sientan como en su propio hogar y mantengan la mayor autonomía posible.
En la Residencia Asistida, la intervención se ha planteado desde dos frentes. Por un lado, la reforma de los espacios interiores, especialmente de los comedores y del revestimiento del inmueble, con un presupuesto parcial de 5 millones de euros.
Por otro, una intervención exterior de gran entidad, con la renovación de las fachadas que suman aproximadamente 8.000 metros cuadrados de superficie y la instalación de un revestimiento de composite de aluminio para mejorar el confort térmico y la eficiencia energética.
También se ha trabajado en la carpintería exterior y en la cubierta, con el objetivo de hacer el edificio más funcional y sostenible.
La segunda gran actuación en la Residencia Asistida ha consistido en la implantación de cuatro unidades de convivencia en el ala suroeste, distribuidas en las cuatro primeras plantas, con una inversión de 3,4 millones de euros.
Estas unidades, pensadas para grupos de convivencia de hasta 16 residentes, incluyen sala de estar, baños adaptados y habitaciones dobles e individuales, y su objetivo es acercar la experiencia residencial a la de un hogar, fomentando la autonomía y la participación diaria de las personas.
Por su parte, la Residencia Mixta de Segovia ha vivido una transformación aún más radical con una inversión de 5,8 millones de euros. Tras la reforma, el centro ha pasado a llamarse Residencia San Lorenzo y cuenta con 144 plazas, además de una unidad de estancias temporales para doce personas dependientes (diez sociosanitarias en una unidad de convalecencia y dos de respiro) y una unidad de estancias diurnas con 30 plazas en horario de mañana, 5 por la tarde y 6 de fin de semana y tarde.
Se han creado además dos unidades en el área de estancias diurnas con salas de estar y aseos accesibles, y se han remodelado las zonas comunes, como administración, vestíbulo, comedor y centro social.
La intervención también ha incluido mejoras en la seguridad y la accesibilidad: sustitución de ascensores por modelos más seguros, renovación de cubiertas y fachada principal, instalación de nueva carpintería exterior en las dos primeras plantas y refuerzo de las barandillas de las terrazas.
En paralelo, la plantilla de trabajadores se ha incrementado en 30 empleados tras la última revisión de la relación de puestos de trabajo, con 23 técnicos de atención directa, un enfermero y un fisioterapeuta, para garantizar una atención de mayor calidad.
Además de las obras físicas, la transformación ha estado acompañada por innovaciones tecnológicas para facilitar la vida de las personas mayores.
Entre las novedades destacan estaciones de telemedicina avanzada para monitorizar constantes vitales sin desplazamientos, y el proyecto Wifi Residencias Digitales, que ha dotado a los centros de una red inalámbrica para facilitar la implantación de nuevos sistemas y mejorar la comunicación entre residentes y personal.
Estas infraestructuras permiten avanzar hacia sistemas de control de caídas mediante radar en camas, dispositivos de control de errantes, el sistema de atención al residente (SAR) y una gestión de lavandería inteligente con identificación por radiofrecuencia, que optimiza procesos y reduce pérdidas.
Aunque la mayor parte de la inversión se ha centrado en las dos residencias y en el centro de día, fuentes oficiales señalan que el objetivo es completar la remodelación del conjunto de edificios para alinear todos los espacios con el nuevo modelo de atención centrado en la persona.
Supuestamente, estos cambios podrían servir como referente regional para futuras actuaciones en el ámbito de la atención a mayores, en un marco de crecimiento demográfico y demanda creciente de servicios sociosanitarios de calidad.
Presuntamente, la experiencia de Segovia podría influir en planes de other comunidades para adaptar sus residencias a modelos más cercanos al hogar, con un enfoque en la autonomía, la seguridad y la dignidad de las personas mayores.