La Junta de Castilla y León, la RAE y el Instituto Castellano y Leonés de la Lengua presentan tres ediciones críticas que muestran el nacimiento y la evolución temprana del romance castellano a través de textos medievales poco conocidos.
En Valladolid, la Junta de Castilla y León, la Real Academia Española (RAE) y el Instituto Castellano y Leonés de la Lengua anunciaron este 8 de mayo de 2026 la publicación de tres nuevas ediciones críticas dentro de la colección Orígenes del Español.
Las obras presentadas, que coeditan estas tres instituciones, son Cartulario de Froncea (siglos X-XIII), Fragmentos visigóticos de un penitencial tipo silense del siglo XI (BNE, MS.
10008) y Fuero de Andaluz (siglos XI y XIII). Con este lanzamiento se refuerza una de las líneas de investigación y edición científica más relevantes para entender los primeros testimonios del romance castellano.
El acto tuvo lugar en el Centro Cultural Miguel Delibes de Valladolid y contó con la participación de destacados investigadores y responsables institucionales: el consejero de Cultura, Turismo y Deporte, Gonzalo Santonja, y el académico de la RAE, José Antonio Pascual, acompañados por José Manuel Ruiz Asencio, de la Universidad de Valladolid, y Gregoria Cavero, de la Universidad de León, junto al director del Instituto Castellano y Leonés de la Lengua, Andrés Abajo.
Estas ediciones se insertan en la trayectoria de más de dos décadas del Instituto Castellano y Leonés de la Lengua, que ha convertido la investigación y la edición de códices, cartularios, fueros y documentos altomedievales en una referencia para entender cómo pasó el latín al romance y cómo se empezaron a escribir de modo estable los primeros usos del castellano.
En ese marco, la colección Orchideas “Orígenes del Español” ya ha publicado trabajos clave como Nodicia de kesos, Las Pizarras Visigodas, El Becerro Gótico de Cardeña y glosas silenses, entre otros.
Cartulario de Froncea (siglos X-XIII) reúne la labor de Sonia Serna y David Peterson (Universidad de Burgos) y María Josefa Sanz Fuentes (Universidad de Oviedo).
Es un testimonio valioso para entender los inicios del romance en el territorio de la Sierra de la Demanda y aporta datos relevantes sobre dos monasterios poco conocidos: San Miguel de Froncea y Santa María de Oca, ambos en Burgos.
Este códice de pequeño formato, con 33 folios y 109 documentos, aparece mutilado y con la encuadernación posterior afectando parte del volumen. Su interés radica en reconstruir la historia interna de estos dos monasterios y en reunir textos públicos y documentos de derecho privado relacionados con donaciones, ventas y permutas.
Fragmentos visigóticos de un penitencial tipo silense del siglo XI, a cargo de José Manuel Ruiz Asencio e Irene Ruiz Albi (Universidad de Valladolid), se ha publicado en coedición entre el Instituto Castellano y Leonés de la Lengua y la Real Academia Española.
Este volumen estudia cuatro fragmentos conservados en el manuscrito MS 10008 de la Biblioteca Nacional de España, que forman parte de las Etimologías de San Isidoro.
Estos fragmentos se reelaboraron inicialmente para reforzar la encuadernación del códice y datan en torno al año 1479. El penitencial silense, conservado también en la British Library, es conocido por las glosas romances que aparecen en sus márgenes y constituye uno de los testimonios más relevantes para el estudio de los inicios del romance escrito.
La edición incluye una versión paleográfica de los fragmentos, una traducción y un vocabulario especializado para interpretar su terminología y abreviaturas.
Fuero de Andaluz (siglos XI y XIII), de Mauricio Herrero Jiménez (Universidad de Valladolid), también sale a la luz en coedición con la RAE. Este volumen ofrece una edición crítica y varios estudios que documentan la lengua y la vida cotidiana de una pequeña comunidad mozárabe de Andalucía o Toledo, situada en un marco fronterizo frente a la taifa de Zaragoza y asentada en torno al cerro de Santa Lucía.
La carta foral, concedida en 1089, marcó un hito decisivo para la villa de Andaluz y su desarrollo, condicionado por factores históricos, estratégicos y geográficos.
El libro incluye además un texto preliminar de Santonja y estudios de Jaime Núño González, Félix Martínez Llorente, José Antonio Bartol y Vicente J.
Marcet Rodríguez.
En conjunto, estas tres ediciones amplían el conocimiento de la documentación medieval vinculada al nacimiento de la lengua y refuerzan el papel de Castilla y León como escenario fundamental para comprender la transición del latín al romance y el establecimiento de los primeros usos escritos del castellano.
El consejero Santonja subrayó que la colaboración con la RAE aporta un respaldo académico e institucional sólido al trabajo de documentación, conservación y difusión de estos textos.
Este esfuerzo editorial ha contribuido a convertir a Castilla y León en un referente internacional para los estudios filológicos y la preservación de los primeros testimonios de la lengua.
Estas publicaciones no solo permiten ver con mayor claridad la compleja evolución del castellano, sino que también sitúan a la región como un laboratorio histórico clave para entender cómo surgieron, se difundieron y empezaron a fijarse las primeras expresiones escritas de la lengua que hoy conocemos como español.
Con iniciativas como estas, la investigación sobre los orígenes del español continúa avanzando, conectando el pasado medieval con el conocimiento lingüístico actual y con la proyección internacional de Castilla y León como un centro de referencia en la filología y la documentación lingüística.