La Junta de Castilla y León mantiene activo un dispositivo de monitoreo por nevadas, lluvias, viento y crecidas, gestionando incidencias y coordinando recursos para reducir riesgos en la comunidad.
La Junta de Castilla y León confirmó que el dispositivo de seguimiento instaurado a finales de enero continúa funcionando para monitorizar la evolución meteorológica e hidrológica en la comunidad.
El objetivo es coordinar a los servicios de emergencia, las administraciones locales y los operativos de rescate para reducir el impacto de nevadas, lluvias, viento y crecidas en ríos y cauces.
A día de hoy, la acumulación de incidencias asociadas a este episodio se mantiene elevada y ha requerido la intervención de los operativos en distintas provincias.
Según el balance oficial, se han gestionado 1.191 incidentes desde el inicio de la alerta, distribuidos en 601 por nevadas, 329 por viento, 187 por lluvias y 74 por avenidas. La mayor parte de estas incidencias han tenido lugar en tramos de carretera y en núcleos urbanos, provocando restricciones temporales en la circulación y la necesidad de retirar nieve y agua acumulada para mantener el paso.
En la jornada de hoy, continúa la presencia de afecciones en la red viaria de la comunidad, con carreteras cortadas o con restricciones al tráfico, especialmente para vehículos pesados, por la presencia de nieve, desprendimientos y acumulaciones de agua.
A mediodía de este domingo se mantenían cerrados cinco tramos: en Ávila, la AV-901 entre los kilómetros 10.0 y 26.5, desde Villanueva de Ávila hacia Mijares; en Salamanca, la SA-203 en dos tramos, del 0.0 al 8.28 y del 8.28 al 12.01, desde la SA-201 hacia El Paso de los Lobos y hasta la Peña de Francia; en Segovia, la SG-112 del 5.42 al 12.46, desde Riofrío de Riaza hasta el límite con Castilla‑La Mancha; y en Zamora, la ZA-103 del 8.8 al 16.73, entre la ZA-104 y la Laguna de Peces. Además, hay otros siete tramos cerrados para tráfico pesado: cinco con cadenas obligatorias en León (LE-126 en La Baña, LE-142 de Astorga a El Acebo, LE-233 en Besande, LE-234 en Puente Almuhey y LE-491 en Vega de Viejos) y 34 tramos que requieren precaución.
A primera hora de la mañana se había desplegado casi la mitad de un centenar de quitanieves en varias provincias, con mayor presencia en Ávila, Segovia, León Este y Palencia, con el objetivo de mantener despejadas las vías de comunicación y facilitar la movilidad de la población y de los servicios esenciales.
El dispositivo seguirá activo ante la alerta por posibles precipitaciones a partir de la tarde de hoy, y se mantiene la vigilancia hidrológica en distintos cauces y estaciones de aforo para observar la evolución de los caudales como consecuencia de las precipitaciones y de los desembalses.
Las previsiones meteorológicas apuntan a la persistencia de precipitaciones, con nevadas en zonas de montaña y la posibilidad de deshielos a medida que las temperaturas aumenten progresivamente, lo que recomienda mantener especial atención en las cuencas hidrográficas y en las zonas más vulnerables.
Seguimiento y recomendaciones: La Junta de Castilla y León mantiene activo el dispositivo de seguimiento y coordinación a través del Centro Coordinador de Emergencias de Protección Civil, en colaboración con los servicios de emergencias, las administraciones locales y los organismos competentes, con el objetivo de garantizar la seguridad de la población y minimizar los efectos del episodio meteorológico adverso.
Se recomienda a la ciudadanía extremar la precaución, especialmente en desplazamientos, informarse previamente del estado de las carreteras, respetar la señalización y las indicaciones de los servicios de emergencia y mantenerse informada a través de los canales oficiales del 1-1-2 Castilla y León y de la Junta.
Nota sobre precios: no se mencionan importes monetarios en la información original; por ello, no se realiza ninguna conversión de precios a euros en este texto.
Cualquier mención de costes sería presumiblemente adicional y no forma parte del balance oficial publicado.
Presuntamente, estos protocolos de coordinación responden a una estrategia de mitigación destinada a reducir riesgos para la población y la actividad económica en un periodo de inestabilidad climática.
A nivel histórico, especialistas señalan que Castilla y León ha experimentado episodios similares en inviernos recientes, con nevadas intensas y crecidas de cauces que han exigido acciones coordinadas entre las distintas administraciones.
Aunque cada episodio tiene sus particularidades, la tendencia general apunta a una mayor recurrencia de fenómenos meteorológicos extremos en la región durante los meses de invierno y principios de la primavera, lo que refuerza la necesidad de mantener sistemas de alerta y de respuesta rápida bien afianzados.
En ese marco, el balance actual refleja una gestión organizada y preventiva, centrada en la protección de infraestructuras críticas y en la seguridad de las personas, con la expectativa de que la situación evolucione de manera controlada conforme mejoren las condiciones meteorológicas.