La Junta de Castilla y León reparte tres puntos limpios móviles con camión eléctrico para servir a La Bañeza y a 41 municipios de las comarcas Sur de León y El Páramo, dentro de un plan cofinanciado con fondos Next Generation para mejorar la recogida selectiva y la gestión de residuos.

En una medida para reforzar la recogida selectiva y la limpieza en el territorio, la Junta de Castilla y León anunció la entrega de tres puntos limpios móviles con camión eléctrico para facilitar el reciclaje a unas 32.000 personas de la zona sur de la provincia de León. Las unidades se asignarán a La Bañeza y a las dos mancomunidades beneficiarias, Sur de León y El Páramo, y forman parte de un plan estratégico de la Consejería de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio que busca construir, mejorar y digitalizar la red de puntos limpios, además de incorporar nuevas unidades móviles.

El conjunto de acciones se enmarca en un programa con casi 200 intervenciones planificadas y está cofinanciado con fondos europeos Next Generation. En la provincia de León las intervenciones previstas ascienden a 25.

La entrega tuvo lugar en Valencia de Don Juan y contó con la presencia de representantes municipales de La Bañeza y de las dos mancomunidades beneficiadas, así como de la Delegación Territorial de la Junta en la provincia.

Según el relevante programa autonómico, estas infraestructuras forman parte de un paquete de 25 millones de euros para toda Castilla y León, financiado entre la Junta y la Unión Europea, con una aportación destacada para la provincia leonesa.

El objetivo no es solo ampliar el número de puntos limpios, sino también garantizar que la recogida de residuos se realice de forma más ordenada y ambientalmente eficiente.

Cada entidad recibirá un punto limpio móvil que incluye un camión eléctrico para su transporte y dos puntos de recarga. En total, se invierten 373.000 euros por entidad, lo que sitúa la inversión global en algo más de 1,1 millones de euros para estos tres dispositivos. Estas nuevas unidades se suman a la infraestructura ya existente y se integran dentro de un esfuerzo mayor que pretende llegar a 83 puntos limpios móviles en la Comunidad, con 71 unidades tipo isla transportadas en 37 camiones eléctricos, 74 puntos de recarga para estos camiones, cinco unidades tipo camión caja y siete contenedores metálicos con sistema gancho.

El conjunto de actuaciones en Castilla y León asciende así a 195.

La finalidad de la línea de puntos limpios móviles es acercar el servicio a núcleos urbanos dispersos o de menor tamaño, permitiendo gestionar la recogida por fracciones de residuos de forma más eficiente.

Los nuevos equipos están preparados para la recogida diferenciada de 22 fracciones, entre ellas residuos domésticos peligrosos, textiles, aparatos eléctricos y electrónicos, aceites usados, pilas y baterías, y pequeños enseres, ampliando la capacidad de clasificación y facilitando su tratamiento posterior.

Este paso se completa con las líneas de puntos fijos y la digitalización de la red, para mejorar la trazabilidad y el control de los residuos recogidos.

En el marco de la planificación regional de residuos, estas medidas se enmarcan en objetivos europeos y nacionales orientados a reforzar la recogida separada, potenciar la preparación para la reutilización y el reciclado, y reducir la cantidad de residuos depositados en vertederos.

Entre las metas destacan la reducción del 15 % de la generación de residuos respecto a 2010, el incremento de la preparación para la reutilización y reciclado hasta alcanzar el 60 % en 2030 y el 65 % en 2035, y la reducción del depósito en vertedero hasta el 10 % en 2035.

Según los últimos datos disponibles, en 2024 Castilla y León generó alrededor de un millón de toneladas de residuos municipales, con una media de 446 kilogramos por habitante al año, por debajo de la media nacional (465 kg) y de la media de la Unión Europea (511 kg).

La recogida separada representa el 21,6 % del total, y la preparación para la reutilización y reciclado alcanza el 37,1 %. Para reforzar estas cifras, la Junta está impulsando inversiones en seis puntos limpios en León y otras mejoras de digitalización en la región, con el objetivo de ampliar infraestructuras y mejorar la eficiencia de la gestión de residuos en todo el conjunto de la comunidad.

La acción se complementa con acuerdos para mejorar otras infraestructuras de tratamiento, así como con programas que buscan ampliar la recogida separada de biorresiduos y optimizar la gestión de textiles y demás fracciones.

Con estas medidas, Castilla y León, que cuenta con miles de municipios y numerosos nodos de población dispersa, pretende consolidar una red de recogida más accesible y, al mismo tiempo, más respetuosa con el medio ambiente, en consonancia con la normativa vigente y las metas europeas para los años venideros.