La consejera Cristina Sanchidrián anuncia el proyecto de renovación de la vía que conecta Sayago y Aliste, con obras que empezarán a finales de 2026 y durarán 30 meses.
La Junta de Castilla y León se ha puesto las pilas con las carreteras de la provincia de Zamora. Esta vez le toca a la ZA-321, esa carretera que une las comarcas de Sayago y Aliste, en plenos Arribes del Duero. Pues bien, la consejera de Movilidad, Transformación Digital e Inteligencia Artificial, Cristina Sanchidrián, ha presentado el proyecto de mejora de esta vía, que se llevará la nada despreciable cifra de 8.472.276 euros. Vamos, casi ocho millones y medio.
Los trabajos se centrarán en un tramo de casi 17 kilómetros, desde la N-122 hasta el cruce con la ZA-324, en Moralina. ¿Qué van a hacer? Pues ampliar la plataforma, echar nuevo firme y, en general, poner la carretera como nueva. Eso sí, no habrá arcenes, pero los carriles serán de tres metros, que ya está bien. La obra se ha licitado y se han presentado nada menos que 22 empresas, con lo que la competencia va a ser dura. Está previsto que los trabajos arranquen a finales de este año 2026 y duren unos 30 meses. Así que para 2029, más o menos, debería estar todo listo.
Sanchidrián ha explicado que la actuación es necesaria para dar más seguridad a los conductores. La carretera, conocida también como Puente Pino, pasa por los términos municipales de Fonfría, Pino del Oro, Villadepera y Moralina. Se va a actuar en dos tramos principales: desde la N-122 hasta poco después de la travesía de Pino del Oro, y desde el final de la travesía de Villadepera hasta cerca de la ZA-324.
En esos tramos se ensanchará la calzada con una base de zahorra artificial y un pavimento de 10 centímetros de mezcla bituminosa en caliente. Vamos, lo típico: echar asfalto nuevo y bien gordo.
También se va a rehabilitar un tramo intermedio de unos 3.600 metros, sobre todo en las curvas, que es donde suele haber más peligro. En las travesías de Pino del Oro, Villadepera y Moralina, además de renovar el pavimento, se harán aceras nuevas, se renovarán servicios y se pondrá mobiliario urbano.
Todo esto incluye también el drenaje, la señalización horizontal y vertical, barreras de seguridad y reordenación de accesos. Y ojo, que también se van a reconstruir los cerramientos de piedra tradicionales que haya por el camino, para que no se pierda el tipismo.
Por cierto, esta actuación viene a complementar la puesta en valor del histórico Puente de Requejo, también llamado Puente Pino, que une Villadepera y Pino de Oro.
Ese puente, que es de estructura metálica y data de 1914, fue en su momento el viaducto de mayor luz (120 metros) y altura sobre el río (90 metros) de toda España.
La Junta ya invirtió más de un millón de euros en 2024 para aplicarle un tratamiento anticorrosión y protegerlo del tiempo. Ahora, con la mejora de la carretera, se completa la operación.
Y no es lo único que se está haciendo en la provincia. Durante 2026, la Junta está invirtiendo 11,9 millones de euros en Zamora. Por ejemplo, se están ejecutando las obras del nuevo puente sobre el río Valderaduey en la ZA-512, cerca de Villalpando, y la mejora de la ZA-604 entre La Bóveda de Toro y Cañizal.
Además, la consejera ha avanzado que en esta legislatura se actuará también en la ZA-714, entre Riego del Camino y Arquillinos, y en la ZA-921, de Rihonor a Puebla de Sanabria.
También se harán refuerzos en la ZA-912, entre la N-631 y San Pedro de las Herrerías, y en la ZA-311, de Moralina al límite con Salamanca.
Vamos, que la Junta se está tomando en serio el arreglo de las carreteras, sobre todo en una zona como Sayago, que no es precisamente el centro del mundo.
Los vecinos llevaban años pidiendo que se hiciera algo, y al final parece que les han hecho caso. Eso sí, habrá que tener paciencia, porque las obras no son rápidas, pero el resultado valdrá la pena. Menos baches, más seguridad y, encima, se conserva el patrimonio. ¿Se puede pedir más?