La Consejería de Agricultura anuncia 19 proyectos de I+D+i con 4,3 millones de euros de inversión y la creación de CERES Rural Innovation Hub en Perales, Palencia, para promover la colaboración entre empresas, agricultores, universidades y tecnología.
En Castilla y León, la Junta ha dejado claro que quiere poner al campo a la vanguardia. Hoy, 27 de mayo de 2026, la Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural ha subrayado que la innovación aplicada, la digitalización y la transferencia de conocimiento son herramientas clave para que las zonas rurales sigan siendo productivas y rentables.
La consejera María González Corral presentó CERES Rural Innovation Hub, un nuevo espacio ubicado en Perales, Palencia, que nace para convertir ideas en proyectos concretos que funcionen en la realidad de las explotaciones.
La Junta, a través del Instituto Tecnológico Agrario de Castilla y León (ITACyL), está gestionando 19 proyectos y servicios de I+D+i con una inversión de 4,3 millones de euros.
Estos proyectos se focalizan en cultivos herbáceos extensivos y cultivos leñosos de alto valor, dos líneas en las que se centra el hub. En la práctica, significan mejoras en la selección de variedades, genética, mejor uso del agua, optimización de fertilización y tratamientos fitosanitarios, agricultura de conservación, salud de suelos y la aplicación de nuevas tecnologías para monitorizar y gestionar los cultivos.
Todo ello con la meta de hacer las explotaciones más eficientes y menos vulnerables a los riesgos climáticos.
La consejera destacó además el papel de la colaboración. ITACyL trabaja estrechamente con cooperativas, empresas, organizaciones profesionales y los propios agricultores. En este marco ya funciona AKISCyL, una red de conocimiento que reúne a más de 400 profesionales del sector para compartir experiencia y soluciones prácticas.
También se mencionó DATAGIA, una plataforma digital que integrará y analizará datos de toda la cadena de valor para apoyar una toma de decisiones más informada.
CERES Rural Innovation Hub no es solo una inversión en tecnología, es un lugar de encuentro. En Perales, en plena Tierra de Campos, el proyecto contará con una finca experimental de más de 300 hectáreas de secano y regadío destinada a ensayos, demostraciones y evaluación de nuevos cultivos y técnicas.
Además, habrá instalaciones para formación, jornadas técnicas, coworking y encuentros profesionales orientados a facilitar la colaboración público-privada y la transferencia de conocimiento al sector productor.
El objetivo es impulsar proyectos vinculados a la agricultura de precisión, biotecnología, sostenibilidad, digitalización y nuevos modelos productivos.
Históricamente, Castilla y León ha estado entre las comunidades con mayor peso de la innovación agrícola en España, con una tradición de centros de investigación agraria y de apoyo a las empresas agroalimentarias.
Proyectos como estos pretenden convertir esa base en resultados tangibles para el campo, generando empleo, aumentando la competitividad y reduciendo el impacto ambiental, sin perder productividad.
En resumen: la región quiere situarse como un referente de la agroindustria moderna, donde la ciencia y la tecnología llegan a la explotación a través de redes, datos y una inversión clara en infraestructuras y personas.