La Junta de Castilla y León licita la redacción del proyecto para convertir el acceso al Puerto de Pinos en una vía asfaltada de mayor capacidad, con una inversión de 2,6 millones de euros y el objetivo de mejorar la conectividad con Asturias.

La Junta de Castilla y León ha puesto en marcha la primera fase para renovar el camino de acceso al Puerto de Pinos, situado en la comarca de Babia, León, con una inversión prevista de 2,6 millones de euros.

El anuncio forma parte de las acciones del Ejecutivo regional para valorar el territorio y responder a la demanda histórica de los ayuntamientos, empresarios y vecinos de la zona.

La iniciativa pretende convertir un trayecto actual, que conecta la localidad de Pinos con el Puerto, en una vía transitable que facilite la movilidad y la llegada de visitantes hacia Asturias.

La intervención contempla una longitud cercana a los 7 kilómetros, divididos en dos tramos con características distintas. El recorrido inicial, desde la salida del núcleo de Pinos hasta el refugio del Puerto, se mantiene como un camino de montaña sin pavimentar y con un ancho que oscila entre 3 y 4 metros.

En total, suman 5.074 metros. El segundo tramo, que va desde el refugio del Puerto de Pinos hasta el límite con Asturias, tiene una longitud de 1.940 metros y está pavimentado con una anchura de aproximadamente 3,6 metros. Este último tramo ya dispone de drenaje y presenta un estado de conservación bueno, aunque carece de señalización y balizamiento.

La futura vía se transformará en una carretera asfaltada, con una anchura de 5 metros y con las infraestructuras de drenaje, señalización y seguridad propias de este tipo de trazados.

Este plan de mejora se encuadra dentro del Programa de Infraestructuras Turísticas Singulares en Áreas Naturales de la provincia de León, que contempla una inversión total de 24,7 millones de euros, cofinanciado por la Junta de Castilla y León en el marco de FEDER y Transición Justa, y con la participación de la Diputación Provincial.

Supuestamente, estas inversiones buscan no solo facilitar la movilidad, sino también reforzar la conservación y el desarrollo económico de una región de gran valor paisajístico y natural.

En este contexto, la licitación publicada por la Consejería de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio se centra en la redacción del proyecto de ejecución, la dirección de las obras y la coordinación de seguridad y salud de la mejora del Camino de acceso al Puerto de Pinos.

El objetivo, según la administración, es contar con un proyecto en un plazo estimado de cuatro meses para abrir la posibilidad de licitar la ejecución.

En palabras de las autoridades, la transformación del tramo permitirá una mayor y mejor conexión entre Babia y Luna y Asturias, facilitando el desarrollo social y económico de la comarca y elevando la seguridad de la movilidad para residentes y visitantes.

La actuación forma parte de un plan más amplio que ya ha contemplado intervenciones en otras rutas de la zona, como la mejora del Camino de La Farrapona, también en Babia y Luna.

En esa actuación precedente se invirtieron más de 1,6 millones de euros y se avanzó en convertir la ruta en una carretera con criterios de seguridad y movilidad.

Esta línea de trabajo se complementa con la visión de un territorio que, pese a su dispersión, acumula un importante valor natural y una oferta turística centrada en escenarios de alta montaña.

El proyecto, que además pretende redundar en la seguridad de la movilidad y reducir tiempos de viaje, podría generar efectos positivos en la llegada de turistas de naturaleza, aunque, presuntamente, estos beneficios dependerán de la ejecución efectiva de las obras y de la coordinación con los servicios de gestión de áreas naturales.

Asimismo, se espera que la mejora facilite la conectividad de los pueblos de Babia con la vecina Asturias, favoreciendo el intercambio comercial y social entre ambas comunidades.

En resumen, la inversión de 2,6 millones de euros para el Camino de acceso al Puerto de Pinos se enmarca en un esfuerzo regional para fortalecer la conectividad, dotar a la comarca de una infraestructura segura y moderna y potenciar el valor paisajístico de un territorio que quiere abrirse al turismo responsable y sostenible.

Supuestamente, el impacto total se medirá en el conjunto de la región cuando el proyecto esté finalizado y la vía esté operativa para tráfico regular, condiciones que, según el plan, podría ocurrir tras la ejecución de las fases de redacción, licitación y obra.