La Junta de Castilla y León activa un aviso de peligro medio de incendios forestales para las nueve provincias entre el 27 de marzo y el 6 de abril de 2026, con medidas para evitar incendios y proteger a las personas y el patrimonio.
La Junta de Castilla y León ha activado un aviso de peligro medio de incendios forestales para las nueve provincias entre el 27 de marzo y el 6 de abril de 2026.
La previsión meteorológica apunta a unas condiciones que facilitan el inicio y la propagación del fuego: humedades relativas por debajo del 30 %, vientos superiores a 30 km/h e inestabilidad en capas bajas de la atmósfera.
En estas circunstancias, la probabilidad de ignición se eleva y, una vez que aparece el fuego, puede avanzar con rapidez, con el consiguiente riesgo para personas, viviendas, fincas y el patrimonio natural de la región.
Para hacer frente a esta situación, la Junta ha reforzado el operativo INFOCAL. Se ha incrementado el personal de guardia, tanto agentes medioambientales como técnicos especializados en extinción, y se mantienen cuadrillas helitransportadas en todas las bases y todas las autobombas.
También hay cuadrillas terrestres, unidades de brigada y retenes de maquinaria disponibles, de modo que, si surge un conato, la respuesta sea rápida y contundente.
Con la entrada en vigor de esta declaración se activan las medidas preventivas específicas recogidas en la Orden FYM/510/2013, que regula el uso del fuego en Castilla y León.
En concreto, quedan suspendidas las autorizaciones para quemas en monte y en terrenos rústicos cercanos, así como las quemas de matorral, de pastos y de restos agrícolas y forestales.
Sí se pueden realizar, como hasta ahora, las quemas de restos vegetales acumulados en pequeños montones situados en terrenos labrados, huertos y prados, siempre que se comunique al Servicio Territorial de Medio Ambiente con al menos 48 horas de antelación y se avise al agente medioambiental de la zona antes de empezar.
El lanzamiento de cohetes, globos u artefactos que contengan fuego requiere la correspondiente autorización.
No hay restricciones específicas para labores agrícolas durante este periodo.
Además, se recuerda que, durante todo el año, persisten prohibiciones como la quema de rastrojos en monte y a menos de 400 metros del monte, hogueras y fogatas, encender fuego en áreas de descanso de la red de carreteras, arrojar fósforos, colillas o cualquier material en ignición al suelo, la quema al aire libre de basureros o residuos de cualquier tipo, y dejar objetos que puedan prender o facilitar la combustión, como vidrios, papeles o plásticos, en lugares que puedan generar incendios.
Tampoco se debe estacionar vehículos en caminos, pistas forestales y cortafuegos si ello impide el paso de los vehículos del Operativo de lucha contra incendios.
La Junta confía en que la población siga extremando la prudencia en sus actividades de trabajo y ocio al aire libre para evitar el inicio de un posible incendio y, en caso de producirse, alertar vía 112.
Asimismo, se recuerda que la realización de actividades prohibidas puede provocar incendios que representen un grave riesgo para las vidas humanas, pueblos y bienes, así como para nuestro patrimonio natural y cultural, y que pueden ser constitutivas de delito, por lo que se hace un llamamiento a la responsabilidad y a la colaboración ciudadana para evitarlas.
Para información actualizada sobre las limitaciones para el uso del fuego, se puede consultar la APP Incendios Forestales Castilla y León y la cuenta de X (@naturalezacyl).
Historia y contexto: este periodo de primavera coincide con una fase de mayor riesgo en la región debido a la combinación de sequía, viento y temperaturas moderadas.
En años anteriores, las autoridades han visto cómo estas condiciones pueden traducirse en incendios de diferente magnitud, desde conatos que se apagan con rapidez hasta incendios de mayor impacto en montes y zonas rurales.
Por ello, la Junta ha ido reforzando INFOCAL y coordinando con los servicios de emergencia y las diputaciones para tener capacidad de respuesta inmediata.
Este refuerzo busca proteger a los habitantes de la región, apoyar a las explotaciones agrarias y forestales, y salvaguardar el patrimonio natural y cultural que caracteriza a Castilla y León.
En definitiva, la idea es permitir a la gente disfrutar del campo con responsabilidad, sabiendo que hay mecanismos organizados para actuar si surge una situación de riesgo.
En resumen, más allá de la climatología adversa, la clave está en la disciplina ciudadana y en el cumplimiento de las normas de uso del fuego. Si detecta un fuego o una llama fuera de control, no dudar en llamar al 112, y, para información actualizada, consultar la APP y las cuentas oficiales de la Junta.
Con este marco, se intenta equilibrar la vida al aire libre con la seguridad de todos, evitando emergencias que podrían afectar a personas, viviendas y al conjunto del ecosistema de Castilla y León.