La Junta de Castilla y León valora la significativa contribución de 'Las Cortas de Blas' en la educación sobre el mundo rural y la agricultura entre los más jóvenes.
En un emotivo acto celebrado esta mañana, Jorge Llorente, viceconsejero de Política Agraria Comunitaria y Desarrollo Rural, ha conmemorado el vigésimo aniversario de la granja escuela 'Las Cortas de Blas'.
Esta institución ha sido fundamental en la educación de los niños, especialmente aquellos provenientes de entornos urbanos, sobre los valores del medio rural y la agricultura.
La Junta de Castilla y León ha implementado un programa que busca promover estos valores en la sociedad, y 'Las Cortas de Blas' ha sido un pilar en esta iniciativa, enfocado especialmente en los jóvenes.
Desde su fundación hace dos décadas, la granja escuela ha logrado impactar a más de 120.000 niños, brindándoles la oportunidad de aprender sobre las prácticas agrícolas y ganaderas. Esta experiencia no solo busca educar, sino también inspirar vocaciones agrarias desde una edad temprana, un objetivo vital para asegurar el relevo generacional en un sector que enfrenta desafíos significativos.
El viceconsejero subrayó que cerca de 1.000 personas han trabajado en 'Las Cortas de Blas' desde su creación, muchos de ellos como monitores especializados en actividades de ocio. Esta labor ha contribuido al crecimiento de la población en la zona, lo que demuestra el impacto positivo que tiene la granja en su comunidad. Además, Llorente destacó el compromiso de los fundadores, los hermanos Miranda, con la inclusión social, ya que han trabajado de la mano con organizaciones que apoyan a personas con discapacidad, siendo pioneros en el ocio inclusivo.
La diversidad es un valor fundamental en 'Las Cortas de Blas', y la granja busca integrar a todos los niños a través de actividades conjuntas. La experiencia de conocer y valorar las diferencias de cada persona es un paso crucial para fomentar el respeto y la inclusión.
Por si fuera poco, la granja escuela también ha ganado reconocimiento por su producción de quesos artesanales, elaborados con leche de su propia cabaña.
Estos quesos, que siguen recetas tradicionales, han sido premiados en diversas competencias, incluyendo una medalla de oro en los World Cheese Awards 2024-25, lo que resalta la calidad de su producción.
En resumen, 'Las Cortas de Blas' no solo es un lugar de aprendizaje, sino también un ejemplo de cómo la educación sobre el medio rural puede impactar positivamente en la vida de los niños y en sus comunidades.
La celebración de su vigésimo aniversario es un testimonio de su compromiso con la educación y la inclusión, y un recordatorio de la importancia de conectar a las nuevas generaciones con el mundo que les rodea.