La Consejería de Agricultura publica las bases de una subvención que busca mantener viva la ganadería en zonas rurales de montaña al compensar los costes extra de recoger leche.

La Junta de Castilla y León ha puesto en marcha una nueva línea de ayudas para sostener la ganadería en zonas de montaña. Su objetivo es compensar los costes extra que genera recoger la leche en explotaciones ubicadas lejos de los centros de transformación, donde la orografía y el mal tiempo encarecen la logística.

La medida busca que estas dificultades no terminen empujando a los ganaderos a abandonar la actividad.

Las bases reguladoras, publicadas en el Boletín Oficial de Castilla y León, pretenden asegurar la continuidad de la actividad ganadera en el medio rural.

Con ello se busca que esos gastos no repercutan en el precio que perciben los productores y que, de paso, se reduzca el riesgo de cierres de explotaciones en zonas rurales aisladas.

Quien puede recibirla: está dirigida a los primeros compradores que realizan la recogida de leche en explotaciones de vacuno, ovino y caprino situadas en municipios de montaña de la comunidad.

La subvención busca compensar parcialmente estos costes adicionales para que el precio al productor no se vea erosionado y se mantenga la viabilidad de las granjas familiares y de las cooperativas que participan en la cadena.

Cómo se estructura la ayuda: es de carácter anual y se acoge al régimen de minimis. Se concederá en concurrencia competitiva y su cuantía estará determinada por un sistema de puntos. Este sistema valora varios aspectos para decidir quién recibe el dinero y qué cuantía corresponde a cada beneficiario.

Entre los criterios del sistema de puntos se encuentran el número de productores a los que se recoge la leche, el tipo de solicitante (con mayor puntuación para cooperativas y sociedades agrarias de transformación) y la distancia entre las explotaciones y los centros de recogida o transformación.

En la práctica, cuanto más se acerquen las granjas a los puntos de recogida y mayor sea la red de recogida, mayor será la posibilidad de obtener la ayuda.

Trámites y gestión: el procedimiento se abrirá mediante convocatoria pública y la tramitación será electrónica. Las solicitudes deben presentarse exclusivamente de forma telemática, desde la sede electrónica de la Administración de la Junta de Castilla y León, a través de la aplicación SCAG (Programa informático para la gestión de solicitudes de ayuda y otros procedimientos no específicos), aprobada por la Orden AYG/837/2009.

Pago y resolución: las ayudas se resolverán y abonarán en un único acto, lo que facilita la gestión y acelera el acceso a los fondos por parte de los beneficiarios.

Contexto y antecedentes: la recogida de leche en zonas de montaña es una tarea compleja por la lejanía de los centros de transformación, las limitaciones de acceso y las condiciones meteorológicas adversas.

Estas circunstancias elevan los costes logísticos y pueden afectar a la rentabilidad de las explotaciones. En Castilla y León, como en otras comunidades, las ayudas públicas para el sector lácteo se han utilizado para mantener la producción local, apoyar a las comunidades rurales y conservar empleo en zonas despobladas.

A lo largo de los años, la estructura de la ganadería ha ido evolucionando, con una mayor concentración en el eslabón de transformación y comercialización, lo que hace aún más relevante que las explotaciones de montaña cuenten con apoyos que mantengan la viabilidad económica.

Este tipo de medidas se enmarca en la estrategia de desarrollo rural que busca equilibrar el desarrollo económico con la conservación del territorio y la cultura agropecuaria tradicional.

En resumen, la medida pretende estabilizar ingresos, evitar que los costes logísticos de la recogida en montaña hagan inviable la ganadería y, a la vez, mantener vivo un paisaje rural que sigue siendo motor económico y social de la región.

Si funcionan bien, podrían servir de modelo para futuras intervenciones en otros territorios con retos similares, siempre buscando que la producción láctea local siga siendo una fuente de empleo y riqueza para las familias rurales.