La Junta de Castilla y León organiza del 15 de abril al 24 de mayo el VI FIFCYL en Palencia, con 24 artistas, 17 exposiciones y un programa que conecta museos, archivos y espacios urbanos para mostrar la felicidad desde la fotografía.
La Consejería de Cultura, Turismo y Deporte ha presentado el VI Festival Internacional de Fotografía de Castilla y León, que se celebrará en Palencia del 15 de abril al 24 de mayo.
Bajo el lema guardar la felicidad, el certamen reúne la obra de 24 artistas en 17 exposiciones, distribuidas por distintos escenarios de la ciudad y de la región.
Es una cita pensada para acercar la cultura a la gente y para que la fotografía, como lenguaje potente, permita comprender lo cotidiano desde una mirada reflexiva y cercana.
La directora general de Políticas Culturales, Inmaculada Martínez, explicó que el festival no busca una felicidad pasajera, sino una actitud ante la vida: aquello que elegimos ver y cómo lo vemos.
“La fotografía tiene la capacidad de congelar momentos y dejarlos grabados en la memoria; cuando se trata de capturar la felicidad, la imagen se transforma en una huella emocional”, indicó.
El programa, que llega a Palencia con un elenco de artistas nacionales e internacionales, se ha planteado como una experiencia amplia, accesible y variada, capaz de convertir la ciudad en una galería al aire libre.
Este año se suma un programa sólido de actividades: 23 propuestas en la ciudad y 12 cubos expositivos de gran formato que invaden calles, plazas y espacios públicos.
Los lugares elegidos para las exposiciones incluyen el Museo de Palencia, la Biblioteca Pública, la Fundación Díaz-Caneja, la Sala de Exposiciones Unicaja, el Archivo Histórico Provincial, el Museo del Agua y el Teatro Principal.
Todo ello configura una ruta didáctica y atractiva para conocer la fotografía contemporánea desde diferentes enfoques y disciplinas.
Entre las muestras destacadas figuran Las bellas imágenes, de la reconocida Carmela García, que aborda la representación de las mujeres y las identidades en la historia visual.
Sus obras, procedentes de la Colección MUSAC, combinan series como Ofelias, Paraíso, Escenarios y I Want to Be, y aportan una lectura crítica sobre la construcción de la mirada.
En la Sala Unicaja, el público podrá apreciar, por un lado, la exposición de Bleda y Rosa, duo que explora memoria, historia, arqueología y paisaje a través de tres series procedentes de MUSAC: Campos de batalla, Ciudades y Origen.
Por otro, la propuesta de Sergio Belinchón, que desde la fotografía documental ha desarrollado un corpus singular con obras de su primera época, entre 2001 y 2003 (Ciudades efímeras, Suburbia y Chile).
La Fundación Díaz-Caneja acoge también dos muestras: La montaña como posibilidad, de Eduardo Marco Miranda, que examina la relación entre paisaje, antropización y medio ambiente en zonas de alta montaña; y la obra de la fotógrafa Lourdes Grobet, reconocida por su labor de documentar culturas populares y expresiones comunitarias en México y América Central.
Su trayectoria de más de tres décadas incluye un registro amplia y variado de comunidades y tradiciones que enriquecen la visión de la fotografía como testimonio social.
La Biblioteca Pública de Palencia acogerá fondos fotográficos de los Archivos Históricos Provinciales de Ávila y Soria, mientras que la sala del Archivo Histórico Provincial de Palencia mostrará fondos de su propio archivo.
Castilla y León ha sido históricamente escenario y custodio de un patrimonio fotográfico rico y diverso, que va desde imágenes de paisaje y urbanismo hasta retratos y escenas cotidianas, ofreciendo una cronología visual de la vida de las ciudades y provincias desde finales del siglo XIX hasta el umbral del siglo XXI.
Este conjunto de fondos sirve para entender cómo ha cambiado la región y cómo la memoria colectiva se preserva gracias a estos archivos.
El Museo del Agua acoge la exposición Trece BeS.O.S. Ritos amorosos y viejos cines añorados, de Alfonso Ordóñez, una mirada que recuerda cines de antaño y la ciudad como escenario de historias, evocando la icónica imagen de El beso frente al Ayuntamiento, adaptada a los vestigios de estos espacios de proyección.
Este programa muestra cómo la ciudad se transforma a través de la fotografía y la memoria colectiva.
La ciudad de Palencia no solo se limita a las salas cerradas: doce cubos expositivos se instalan en entornos urbanos para que el público pueda contemplar las imágenes en plena calle, uniendo arte y vida diaria.
Además, el cartel del festival se acompaña de propuestas en calles y plazas como la Plaza de la Inmaculada, la Plaza Mayor, el Paseo del Salón y San Pablo, así como instalaciones de gran tamaño en fachadas emblemáticas de la ciudad, como Lecrac, el Museo del Agua y la fachada del Ayuntamiento, que aportan un impacto visual notable en el paisaje urbano.
Dentro de la programación, se ha incluido un ciclo de cine coordinado por la actriz y cineasta Aia Kruse, con cuatro proyecciones en el Teatro Principal.
Igualmente, se han organizado visitas guiadas a las exposiciones en colaboración con PallantiaPhoto para acercar el trabajo de los fotógrafos al público general.
Toda la información y el calendario completo están disponibles en la web oficial del festival, www.fifcyl.es, que sirve de guía para vecinos y visitantes que deseen disfrutar de estas actividades.
En definitiva, el VI Festival Internacional de Fotografía de Castilla y León llega con una propuesta sólida, abierta y didáctica, pensada para atraer turismo cultural y reforzar la economía local a través del arte.
Es una ocasión para mirar la realidad desde la imagen, entenderla y, si es posible, salir de ella con una nueva forma de ver la felicidad: esa que no depende solo de las circunstancias, sino de la manera en que elegimos mirarlas.