La Junta de Castilla y León y el Ayuntamiento de Burgos inauguran una muestra que recorre tres décadas de cooperación para activar el empleo mediante la rehabilitación del patrimonio y la formación de vecinos.

Este martes, el Monasterio de San Juan fue escenario de la inauguración de una exposición que resume 30 años de programas de formación y empleo en Burgos.

La Junta de Castilla y León y el Ayuntamiento dejaron claro que estas iniciativas han sido parte clave para activar el empleo y para la rehabilitación del patrimonio de la ciudad.

En el acto participaron el gerente del Servicio Público de Empleo de Castilla y León, Jesús Blanco, y la alcaldesa de Burgos, Cristina Ayala, quienes destacaron la fuerza de la colaboración institucional para sostener estas políticas y su impacto en la vida diaria de los burgaleses.

La exposición recoge 55 proyectos centrados en la rehabilitación del patrimonio histórico, artístico, cultural, arquitectónico y medioambiental de la ciudad.

A través de distintivos contenidos expositivos se pone de relieve el trabajo profesional en especialidades como la madera, jardinería, cantería, albañilería, pintura y textil, mostrando la doble cara de estos programas: mejorar la empleabilidad de las personas participantes y, al mismo tiempo, conservar y mejorar el entorno urbano.

Durante su intervención, el gerente del ECYL subrayó que invertir en estos programas resulta rentable tanto desde el punto de vista económico como social.

Mejora la cualificación de los trabajadores, fortalece la competitividad del tejido productivo y abre oportunidades a quienes más dificultad tienen para insertarse en el mercado laboral.

También valoró la colaboración entre la Junta y el Ayuntamiento para desarrollar estas iniciativas, que combinan formación, práctica profesional y empleo remunerado, y contribuyen a mejorar espacios públicos y el patrimonio.

En estos 30 años, el Ayuntamiento de Burgos ha desarrollado 55 proyectos de formación y empleo en distintas modalidades, con la participación de 984 alumnos y una inversión de más de 13,7 millones de euros por parte de la Junta.

La tasa de inserción laboral ha superado el 56%, lo que, según los impulsores, demuestra la eficacia de un modelo adaptable a las demandas del mercado, que ha ido incorporando contenidos como formación digital y actividades orientadas a la sostenibilidad y la conservación del medio ambiente.

La Junta mantiene su apuesta por este modelo de formación dual como herramienta clave de las políticas activas de empleo y de cohesión social y territorial.

En la edición actual destina más de 48 millones de euros a estos programas, financiando 242 proyectos en toda la comunidad. En Burgos, ya se están desarrollando cuatro proyectos nuevos, con 58 alumnos y una financiación que supera el millón de euros, continuidad de una trayectoria que ha transformado hábitos, barrios y, sobre todo, oportunidades para las personas.