La Junta de Castilla y León invierte casi 3 millones de euros en la mejora energética del IES Andrés Laguna de Segovia, con una intervención en tres fases que reduce la demanda de energía y actualiza instalaciones clave.

La Junta de Castilla y León ha dado un nuevo paso en su policy de mejora de infraestructuras educativas al anunciar una intervención mayor en el IES Andrés Laguna de Segovia, orientada a optimizar la envolvente térmica y la iluminación del centro.

La inversión total supera los tres millones de euros y se ha distribuido en tres fases, con resultados que, según las autoridades regionales, se traducen en una reducción de la demanda energética de más de un 30% en el edificio.

La consejería de Educación, a través de su titular Rocío Lucas, visitó esta mañana el instituto para conocer de primera mano los avances y remarcar que la educación pública en la provincia figura entre las apuestas más sostenidas de la administración para disponer de infraestructuras modernas y de calidad.

La intervención en el IES Andrés Laguna ha seguido una hoja de ruta clara y progresiva. En la primera fase, centrada en el ala izquierda del edificio, finalizada en 2023, se mejoró el aislamiento de los cerramientos y la envolvente térmica de esa zona, con un presupuesto de 895.000 euros. La segunda fase, concluida en noviembre de 2024, afectó al cuerpo principal y a los espacios comunes: se rehabilitó una zona de aulas y se dotó al conjunto de una nueva envolvente térmica, con un coste de 1.246.827 euros. La tercera y última fase, que está a punto de finalizar, se ha desarrollado en el salón de actos y ha supuesto una inversión de 913.000 euros. Esta actuación ha permitido combinar la mejora del comportamiento térmico de la envolvente con una ampliación de las posibilidades de uso del espacio: se añadió un nuevo nivel destinado a la instalación de iluminación y a elementos escenográficos suspendidos, a la vez que se consiguió optimizar la acústica mediante la renovación de los materiales.

La inversión en Segovia se enmarca dentro de una política regional de impulso a la educación que también ha contemplado otras actuaciones relevantes en la provincia.

Entre los ejemplos citados por la consejería, figura la intervención en el IES María Zambrano de El Espinar, con casi 1,6 millones de euros, y la del IES María Moliner, con una previsión de 4,8 millones para mejoras de envolvente e iluminación.

A nivel provincial, también está en marcha una de las obras más ambiciosas de la Consejería: la construcción del nuevo edificio del IES San Lorenzo, con un presupuesto superior a los 27 millones de euros.

La titular de Educación no dejó de recordar que estas actuaciones se enmarcan en una estrategia de reformas, mejoras y sustituciones (RMS) que la Junta ejecuta durante los meses de verano para avanzar sin interrumpir el curso académico.

En 2025 se realizaron 31 actuaciones en distintos puntos de la provincia, con una inversión que superó los 4,3 millones de euros. Rocío Lucas subrayó, además, la apuesta por la educación universitaria en Segovia, con hitos como la implantación de los estudios de Enfermería gracias a una inversión en infraestructuras de 3 millones de euros, resultado de la colaboración entre la Universidad de Valladolid y la Junta para rehabilitar el edificio Vicerrector Santiago Hidalgo, sede de la Escuela de Enfermería.

En ese marco, la consejera destacó la firma de un protocolo con los rectores de las cuatro universidades públicas para impulsar las infraestructuras universitarias.

Aunque la cifra oficial indica una inversión total cercana a los 3 millones de euros, supuestamente las mejoras podrían comportar ahorros sostenidos de consumo y una reducción de la factura energética a medio y largo plazo.

Presuntamente, la mayor eficiencia térmica podría traducirse en menor demanda eléctrica durante los meses de mayor consumo, especialmente en el periodo invernal y en las jornadas de mayor actividad académica.

Además, supuestamente estas mejoras facilitarán futuras instalaciones técnicas y ampliarían las posibilidades de uso de los espacios, algo que podría beneficiar a docentes y alumnado, así como a la gestión de centros en entornos urbanos con demanda creciente de energía.

En resumen, la actuación en el IES Andrés Laguna se presenta como un ejemplo claro de cómo una inversión relativamente contenida puede impactar en la eficiencia de un edificio público y, al mismo tiempo, abrir la puerta a ampliaciones funcionales y mejoras en otras infraestructuras de la provincia.

Si las proyecciones se cumplen, Segovia dispondrá de un conjunto educativo más eficiente, confortable y preparado para afrontar las demandas de una educación pública en constante evolución, con una red de centros que se ha visto reforzada por inversiones adicionales en infraestructuras y servicios durante los últimos años.