La viceconsejera de Acción Cultural, Mar Sancho, presenta en Zamora el Espacio Donación del Museo Etnográfico de Castilla y León para mostrar las donaciones que alimentan la colección y su importancia para la conservación y la investigación.

La viceconsejera de Acción Cultural, Mar Sancho, ha inaugurado hoy en Zamora un nuevo espacio expositivo en el Museo Etnográfico de Castilla y León.

El nuevo área, situada en la planta 0, lleva por nombre Espacio Donación y nace con la vocación de mostrar de forma rotatoria las donaciones que alimentan la colección del museo.

La apertura ha contado con la presencia de varias de las personas que suelen ceder bienes a la institución, así como con representación del Grupo de Amigos del museo.

Entre los asistentes figuraron Clara Ponte, presidenta del Grupo; José Luis Calvo, director del museo; Ruth Domínguez, conservadora; y Emilio Ruiz, documentalista del centro.

El acto de inauguración permitió escuchar testimonios de donantes habituales, como María José Alonso y Francisco Honorio de La Torre, quienes relataban con naturalidad qué les llevó a depositar objetos en la institución y qué significado tiene para ellos conservar y compartir este patrimonio.

Mar Sancho subrayó que todas las donaciones, sean de bienes tangibles o intangibles, responden a una misma sensibilidad: cuidar el patrimonio cultural, permitir su investigación y ofrecerlo a la sociedad para su aprendizaje y disfrute.

Aseguró asimismo que la Junta agradece a las personas y entidades que han contribuido con fondos, objetos o colecciones a este y a otros museos y archivos gestionados por su Consejería.

En números, las donaciones de bienes tangibles suman 313 expedientes, mientras que las donaciones intangibles ascienden a 56 expedientes con más de 15.000 piezas. Con estos datos, el Espacio Donación inaugura una primera muestra, breve pero representativa, que combina patrimonio material e inmaterial. Durante un trimestre, los visitantes podrán ver una heladera manual del siglo XIX, una bicicleta de fabricación española, una pieza cerámica templada a partir de la tierra como molde, un tocado de boda de estilo modernista, un cabezal de chándal de la era soviética y un lavavajillas de los años 60, señas inequívocas de cambios sociales y tecnológicos.

Del ámbito inmaterial, la exposición incluye carteles, pegatinas, folletos, postales, posavasos, recortables, cromos, recetas de cocina y otros documentos y estampas que, pese a su aspecto humilde, tienen un enorme valor documental para entender cómo era la vida cotidiana, la comunicación y las costumbres de distintas épocas.

El Espacio Donación aspira a ser un lugar vivo, donde el visitante encuentre piezas de la colección que no suelen aparecer en el discurso expositivo permanente, pero que cuentan historias igual de relevantes.

Se trata de incorporar, de forma dinámica, patrimonio material, bibliográfico, fotográfico y documental que ha llegado gracias a las donaciones de particulares, familias e instituciones.

Estas aportaciones enriquecen y amplían la colección estable, y permiten que el patrimonio se preserve para las generaciones futuras sin depender de presupuestos estrictos de adquisición.

Como contexto histórico y educativo, conviene recordar que en Castilla y León las donaciones han sido motor de muchos museos. Un ejemplo destacado es el Museo de la Siderurgia y la Minería de Castilla y León, en Sabero, León, que ha ido aumentando sus fondos gracias a aportaciones de instituciones y coleccionistas y supera ya las 3.000 piezas. En el MUSAC de León se ubico entre otras adquisiciones no convencionales la pieza de Ai Weiwei titulada El tres de mayo, realizada con bloques de Lego para la exposición Ai Weiwei.

Donaciones de artistas y coleccionistas también han llegado a los nueve museos provinciales, que en los últimos cuatro años tramitaron más de cien expedientes de donaciones.

Entre ejemplos relevantes figuran obras de artistas que exponen, prendas de indumentaria municipales, y conjuntos arqueológicos y documentales de distintas provincias.

Todo ello demuestra que el museo moderno no es solo un edificio o una sala, sino un proyecto vivo que evoluciona gracias a quienes deciden donar. En Castilla y León, la colaboración de asociaciones como el Grupo de Amigos y la implicación de la Administración regional permiten conservar la memoria colectiva y compartirla con la ciudadanía.

El Espacio Donación simboliza ese compromiso con la continuidad, la investigación y la divulgación, y refuerza la idea de que mantener el patrimonio vivo depende tanto del cuidado institucional como de la generosidad de las personas.