La Junta de Castilla y León autorizó el abono de 33,5 millones de euros a 15.158 agricultores y ganaderos, en el marco de dos medidas de la PAC 2025 que buscan sostener el campo, fomentar prácticas más sostenibles y fijar población en el medio rural.
La Junta de Castilla y León ha cerrado otra parte de la campaña PAC 2025 con la aprobación de dos liquidaciones relevantes para el mundo rural. En concreto, se ha autorizado el pago de las ayudas agroambientales y de zonas con limitaciones para un total de 15.158 agricultores y ganaderos, con una movilización económica cercana a los 33,5 millones de euros. Se trata de una buena noticia para el campo de la comunidad, que encara con algo de alivio los desafíos de productividad y sostenibilidad.
Por un lado, la liquidación destinada a las zonas con limitaciones alcanza los 27,6 millones de euros para 14.216 beneficiarios. Estas explotaciones, situadas en áreas de menor productividad y con mayores dificultades, reciben este apoyo para compensar parte de esas limitaciones y permitir que la actividad agraria se mantenga en el territorio.
En total, desde el 16 de octubre del año pasado, fecha de inicio de los pagos de la campaña, estas ayudas han movido 48,8 millones de euros para 24.569 profesionales del campo.
Con respecto a las ayudas agroambientales, el frente de intervención es amplio: hay diez líneas que cubren distintas prácticas y enfoques, como la agricultura ecológica, cultivos agroindustriales sostenibles, aprovechamiento forrajero extensivo, gestión sostenible de superficies forrajeras, apicultura, agroecosistemas extensivos de secano, cultivos minoritarios, cultivos permanentes, abonado orgánico y razas autóctonas puras.
Todo ello orientado a favorecer un campo más respetuoso con el medio, con menor impacto ambiental y con mayor biodiversidad.
En el tramo de abril y mayo se ha abonado la liquidación de agroambientales a 942 productores, por un importe de 5,8 millones de euros. Aun quedan por cerrar únicamente el pago de la línea de razas autóctonas puras y un pequeño número de beneficiarios que se han incorporado a agricultura ecológica y apicultura en la campaña 2025.
En total, durante todo el periodo, estas ayudas agroambientales han dejado 30,6 millones en las arcas de 6.569 beneficiarios.
Estas dos medidas, dentro de la PAC, juegan un papel clave para mantener la actividad agraria en el medio rural, impulsar prácticas más sostenibles y proteger el territorio y la biodiversidad de Castilla y León.
Con estos pagos, la Junta da un nuevo paso hacia la conclusión de la campaña 2025 antes de que expire el periodo reglamentario, previsto para el 30 de junio.
La política agrícola común (PAC) nació hace décadas con el objetivo de sostener la producción y fijar población en el campo de la Unión Europea.
En Castilla y León, los mecanismos de ayudas agroambientales y de zonas con limitaciones se han ido adaptando a distintos escenarios y exigencias, buscando equilibrar productividad, rentabilidad y respeto al entorno.
A día de hoy, estas líneas siguen siendo una pieza fundamental para evitar el abandono rural y mantener servicios en las zonas menos densamente habitadas, al tiempo que se avanza hacia prácticas más sostenibles y una mayor conservación de la biodiversidad local.