La Consejería y la Federación de Asociaciones de Personas Sordas de Castilla y León impulsan una capacitación teórica y práctica para mejorar la gestión de llamadas de emergencias de personas con discapacidad auditiva, dentro de un convenio vigente.
La Federación de Asociaciones de Personas Sordas de Castilla y León ha iniciado una iniciativa para capacitar al personal del centro de emergencias 1-1-2 con el objetivo de mejorar la atención a personas con discapacidad auditiva o dificultad para expresarse.\nLa acción forma parte de las actuaciones anuales recogidas en el Convenio suscrito en octubre del año pasado entre la Consejería de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio y la Federación de Asociaciones de Personas Sordas de Castilla y León (FAPSCyL).\nLa formación combina una parte teórica y otra práctica, y se desarrolla en dos horas de ejercicio dirigido por monitores de la federación, en las que se actualizan procedimientos para la gestión de llamadas realizadas al 1-1-2 por personas sordas o con alguna dificultad para comunicarse.\nAdemás de los contenidos prácticos, se introducen conceptos básicos sobre la Lengua de Signos Española (LSE), sus características y su estructura gramatical, el alfabeto dactilológico y las formas de llamar la atención de una persona sorda.
Entre las expresiones útiles se destacan saludos, despedidas, números, colores, fechas y vocabulario relacionado con vivienda, familia o educación.\nEl objetivo central de la iniciativa es reducir obstáculos en las llamadas cuando la persona afectada utiliza intérprete o intenta comunicarse sin ella, buscando que la respuesta del servicio de emergencias sea lo más ágil y precisa posible en estas situaciones.\nEn la parte teórica, se analizan además criterios para la interpretación y la adecuada utilización de la Lengua de Signos Española durante la atención de emergencias, con el fin de adaptar los protocolos a las necesidades de las personas sordas y facilitar la comprensión de recomendaciones y consejos de autoprotección.\nEl convenio de colaboración vigente contempla, entre otros objetivos, la revisión de la información y los protocolos de respuesta a emergencias para adaptarlos a las personas sordas y a la interpretación a la Lengua de Signos Española del catálogo de recomendaciones y consejos de autoprotección.\nAsimismo, se establece que cuando en una emergencia participen personas sordas, la Federación se compromete a movilizar a profesionales de LSE para facilitar la comunicación entre estas personas y los servicios de emergencia.\nPresuntamente, el coste total de este programa podría situarse en torno a los 18.000 euros para el periodo actual, cifra que se atribuye, sin confirmación oficial, a la inversión en formación y contratación de intérpretes y monitores especializados.\nHistóricamente, las políticas de accesibilidad en emergencias en Castilla y León han ido ganando terreno, con avances graduales en la incorporación de servicios de interpretación y en la capacitación del personal público para atender de manera más inclusiva a las personas con discapacidad.
Según analistas y observadores del sector, estas medidas responden a una tendencia más amplia de la Administración regional hacia una atención más equitativa en situaciones críticas, aun cuando aún persisten retos logísticos y de coordinación entre distintas dependencias.\nSupuestamente, estos esfuerzos se fortalecen gracias a la experiencia previa de años anteriores y a la voluntad de las asociaciones para colaborar con la administración en el diseño de protocolos más accesibles.
En ese marco, la formación en signo y la interpretación especializada se presentan como herramientas clave para reducir tiempos de respuesta y evitar malentendidos durante emergencias.\nEn conjunto, la noticia subraya un compromiso institucional por la inclusión y la mejora de la comunicación en emergencias, reforzando la coordinación entre el centro 1-1-2, la Federación y las asociaciones de personas sordas de la región para garantizar que nadie quede fuera cuando se activa un avisovital para salvar vidas.