El presidente canario, Fernando Clavijo, llama a la unidad política para conseguir una financiación justa que llega con 17 años de retraso y amenaza los servicios esenciales.

El presidente de Canarias, Fernando Clavijo, ha lanzado un mensaje claro este martes en el Parlamento regional: "Es el momento de los acuerdos". Y no es para menos. Las Islas Canarias llevan más de 17 años con una financiación insuficiente, lo que se traduce en menos médicos, menos profesores y menos ayudas para los que más lo necesitan.

Clavijo, del partido Coalición Canaria, pidió "altura de miras" a todos los partidos, porque la situación es seria. El Gobierno de Canarias está negociando con el Ministerio de Hacienda para que lleguen las partidas de los Presupuestos Generales del Estado que están prorrogados, es decir, que no se han aprobado unos nuevos.

Entre esas partidas hay dinero clave para el transporte, para la reconstrucción de La Palma (100 millones de euros) y para que los canarios sigan pagando menos en el IRPF.

Pero el asunto más gordo es la reforma del sistema de financiación autonómica. Canarias quiere ir a esa negociación con una sola voz, y por eso Clavijo ha reunido a sindicatos y empresarios para fijar una postura común. Lo que piden es que se respeten las peculiaridades de las islas: que el Régimen Económico y Fiscal (REF) no entre en el reparto general, que se resuelva de una vez el lío del IGTE (un impuesto canario) y que se mida la financiación por habitante ajustado, para que Canarias no esté siempre a la cola.

El presidente recordó que "las diferencias políticas no pueden poner en riesgo la estabilidad" y que "sin una financiación justa, no podemos garantizar la sanidad, la educación y los servicios sociales".

También mencionó el llamado "Decreto Canarias", una herramienta que permite tomar medidas rápidas ante crisis, y que según Clavijo, "no podemos aparcar".

Para que se entienda: Canarias es una comunidad autónoma con más de 2,2 millones de habitantes, pero con un coste de vida más alto porque todo llega por barco o avión.

La inflación en las islas es del 8,3% en transporte, frente al 5,1% de la media nacional. Y el precio de la vivienda se ha disparado. Por eso, Clavijo defendió las medidas de su Gobierno: han reducido el paro en 31.000 personas desde 2023, han bajado las listas de espera quirúrgica un 11,7% y han agilizado las ayudas a la dependencia (antes se tardaba 782 días de media, ahora 314).

También hay 4.000 viviendas públicas en marcha.

Pero el presidente fue sincero: "No vamos a engañar a la gente, no podemos resolver la subida de precios con una varita mágica". Lo que sí pueden hacer es presionar para que el Estado ponga más dinero. Y para eso, necesitan unidad. Porque si los políticos canarios se pelean, Madrid no les hará caso.

En resumen, Clavijo pide dejar las diferencias a un lado y remar todos juntos para que Canarias tenga los recursos que merece. Porque, como él mismo dijo, "los problemas estructurales no se resuelven en tres años, pero se puede empezar a corregirlos". Y para eso, hace falta que todos se sienten a hablar.

Esta noticia es importante porque afecta al bolsillo de todos los canarios: si no llega el dinero, los servicios públicos se resienten. Y si no se reforma la financiación, la brecha con otras regiones seguirá creciendo.