El Gobierno de Canarias, junto al Cabildo de La Palma, ha finalizado el primer inventario de bienes industriales de la isla, documentando almacenes, molinos y fábricas que forjaron la economía del archipiélago. Un paso clave para conservar la memoria de los trabajadores y el desarrollo de Canarias.

Canarias siempre ha sido tierra de trabajo y esfuerzo. Desde las viejas fábricas de tabaco hasta los muelles cargados de plátanos, la industria ha sido el motor de nuestras islas. Pero muchos de esos lugares, que vieron sudar a nuestros abuelos, están cayendo en el olvido. Por eso, el Gobierno de Canarias, de la mano del Cabildo de La Palma, ha puesto en marcha algo histórico: el primer inventario del patrimonio industrial de la isla.

Y con esto, se completa el mapa de todo el archipiélago.

¿Qué es el patrimonio industrial? Son esos edificios, máquinas y herramientas que usaron nuestros padres y abuelos para ganarse la vida. Desde molinos de gofio hasta almacenes de plátanos, pasando por fábricas de jabón o centrales eléctricas. Todo eso forma parte de nuestra historia más reciente, la que explica cómo hemos llegado a ser lo que somos. Y lo cierto es que, hasta ahora, La Palma era la única isla que no tenía catalogados estos bienes. Un vacío que por fin se ha llenado gracias a un trabajo que empezó en 2009.

La responsable de este inventario es Amara Florido, una historiadora del arte que se ha recorrido las siete islas para documentar cada rincón industrial.

Hace unos días, la acompañaron el director general de Cultura, Miguel Ángel Clavijo; la consejera insular Miriam Perestelo; y el alcalde de Tazacorte, David Ruiz, para visitar uno de los lugares más emblemáticos: el antiguo Almacén de Yanes, en el puerto de Tazacorte.

Ese almacén no es un edificio cualquiera. Construido en 1925 por el empresario Armando Yanes, fue el corazón de la economía palmera durante décadas. Allí se empaquetaban plátanos, tomates, azúcar, tabaco y almendras para exportarlos a la Península y a Europa. Más tarde, incluso montaron un trapiche para destilar alcohol de caña. En sus mejores tiempos, daba trabajo a cientos de personas y era un hervidero de actividad. Hoy, aunque está cerrado, sigue siendo un símbolo para los vecinos del Valle de Aridane.

Pero no es lo único que han encontrado. En La Palma hay chimeneas de antiguas fábricas de jabón en El Paso, un cable aéreo de los años 30 que transportaba huacales de plátanos desde El Time hasta Tazacorte, y montones de molinos y panaderías en la zona del Valle.

Cada uno tiene su historia, su razón de ser, y merece ser recordado.

Miguel Ángel Clavijo lo dejó claro: este inventario es el primer paso para proteger todo esto. No solo a nivel administrativo, sino para que los canarios conozcamos nuestro pasado. Y es que, como él dice, "es la historia socioeconómica reciente del archipiélago". Por eso, los inventarios se han ido publicando como libros, y el año que viene le tocará a La Palma. Estará al alcance de todos.

Miriam Perestelo, por su parte, destacó la colaboración del Cabildo con el Gobierno. "Es una oportunidad única para conocer y proteger un patrimonio que es parte de nuestra identidad", dijo. Y el alcalde de Tazacorte, David Ruiz, agradeció el interés del Gobierno por recuperar el Almacén de Yanes, que quieren convertir en un símbolo del pueblo.

Todo esto se hace siguiendo la Ley de Patrimonio Cultural de Canarias, que ya tiene sus años, pero que por fin se aplica a fondo. Porque, aunque parezca mentira, estos bienes son frágiles y a menudo pasan desapercibidos. Muchos están en ruinas, otros han sido derribados sin miramientos. Pero gracias a este trabajo, al menos quedarán documentados para las generaciones futuras.

En definitiva, se trata de poner en valor el esfuerzo de quienes nos precedieron. Porque sin ellos, sin sus fábricas, sus almacenes y sus herramientas, Canarias no sería lo que es. Y eso, para un canario de derechas que cree en el trabajo bien hecho, es motivo de orgullo. Así que bienvenido sea este inventario. Mérito y memoria para nuestra tierra.