El Servicio de Urgencias Canario organiza una jornada de formación en Soporte Vital Avanzado para mejorar la atención prehospitalaria del ictus, reduciendo la mortalidad y las secuelas neurológicas.
Seguro que has oído hablar del ictus, también conocido como derrame cerebral. Es una emergencia médica que ocurre cuando el flujo sanguíneo al cerebro se interrumpe. El tiempo es clave: cada minuto que pasa, más neuronas mueren. Por eso, la atención rápida y especializada es vital para salvar vidas y evitar secuelas graves.
Pues bien, el Servicio de Urgencias Canario (SUC), que depende de la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias, ha organizado una jornada de formación muy importante.
Se ha centrado en el Soporte Vital Avanzado (SVA), que son las técnicas más avanzadas para mantener con vida a un paciente hasta que llega al hospital.
El objetivo: mejorar la atención antes de llegar al hospital a las personas que sufren un ictus.
En la jornada participaron médicos y enfermeros del SUC que trabajan en la sala de emergencias, en los recursos aéreos (helicópteros) y terrestres (ambulancias).
También asistieron profesionales de los servicios de urgencias de los hospitales y de los centros de salud de Atención Primaria de las dos provincias canarias: Santa Cruz de Tenerife y Las Palmas.
Vamos, que se juntó todo el personal clave para atender un ictus.
Durante la formación, los sanitarios actualizaron sus conocimientos sobre los nuevos protocolos del Código Ictus. Este código es un sistema de actuación coordinada para detectar, estabilizar y trasladar al paciente al hospital adecuado lo antes posible. Aprendieron a identificar los signos de alerta, como la pérdida de fuerza en un lado del cuerpo, la dificultad para hablar o la asimetría facial. También practicaron la valoración inicial, la estabilización y el traslado urgente.
Los profesionales coincidieron en que el trabajo en equipo y seguir unos procedimientos iguales para todos es fundamental. Así se optimizan los tiempos de respuesta y mejora el pronóstico de los pacientes. No solo se trata de tener buenos médicos y enfermeros, sino de que todos remen en la misma dirección.
El ictus es una de las principales causas de muerte y discapacidad en España. Según datos de la Sociedad Española de Neurología, cada año se producen unos 120.000 casos nuevos. Pero gracias a la formación y a la implantación del Código Ictus, la mortalidad ha disminuido en los últimos años. En Canarias, el SUC lleva años trabajando para mejorar la respuesta, y esta jornada es un ejemplo del compromiso con la excelencia.
En definitiva, esta iniciativa demuestra el mérito de los profesionales sanitarios canarios, que no dejan de formarse para ofrecer la mejor atención posible.
La coordinación entre todos los eslabones de la cadena asistencial es clave para salvar vidas y reducir las secuelas. Porque cuando cada minuto cuenta, estar preparados marca la diferencia.