Una joven de 23 años resultó herida moderada tras ser atropellada en la Avenida de Canarias de Vecindario. Los servicios de emergencia actuaron con celeridad, trasladándola al Centro Médico Arano.

Pues mira, te voy a contar lo que pasó el otro día en Vecindario, en el municipio de Santa Lucía de Tirajana. Resulta que el 16 de julio de 2026, a eso de las cuatro y cuarto de la tarde, una chica de 23 años fue atropellada en la Avenida de Canarias. Menudo susto, ¿eh? Pues nada, que alguien llamó al 112 y los servicios de emergencia se pusieron en marcha enseguida.

El Centro Coordinador de Emergencias y Seguridad, que es el que gestiona las llamadas al 112, recibió el aviso y activó los recursos necesarios. En este caso, mandaron una ambulancia de soporte vital básico del Servicio de Urgencias Canario, que es el SUC, y también avisaron a la Policía Local.

Los sanitarios llegaron rápido, atendieron a la chica, que tenía golpes por todo el cuerpo de carácter moderado, la estabilizaron y la llevaron al Centro Médico Arano.

Por suerte, no fue más grave. La Policía Local se encargó de hacer el atestado para saber cómo ocurrió todo.

Hay que reconocer que estos servicios funcionan bien, y eso que no siempre se les da el mérito que tienen. El 112 lleva años funcionando en Canarias y ha mejorado mucho la respuesta ante emergencias. Antes, sin este sistema coordinado, cada cuerpo iba por su lado y se perdía un tiempo precioso. Ahora, con el CECOES, todo está centralizado y se activan los recursos justos y necesarios, sin despilfarro. Porque, oye, que en estas situaciones cada minuto cuenta, y que se haya atendido a la chica tan rápido es gracias a que el sistema está bien engrasado.

Este tipo de noticias, aunque parezca mentira, nos recuerdan que hay cosas que funcionan cuando se gestionan bien. El 112 en Canarias, por ejemplo, es un servicio que se ha ido perfeccionando con los años. Se creó para unificar todas las emergencias en un solo número, y desde entonces ha salvado muchas vidas. Antes, cada servicio tenía su propio teléfono: bomberos, policía, ambulancias... y la gente se volvía loca llamando a unos y a otros. Ahora, con una sola llamada, el CECOES gestiona todo y envía los recursos adecuados. Esto es eficacia pura y dura.

Además, los recursos del SUC, las ambulancias, están distribuidas por toda Canarias para cubrir cualquier incidente. En este caso, una ambulancia de soporte vital básico, que lleva el equipamiento necesario para estabilizar a un paciente y trasladarlo. No siempre hacen falta ambulancias medicalizadas; a veces con una básica basta, y así se ahorra dinero público. Porque no nos engañemos, cada servicio cuesta, y hay que gastar el dinero de todos con cabeza.

La Policía Local también hizo su trabajo: tomaron declaraciones, investigaron las causas del atropello y regularon el tráfico en la zona. Sin ellos, el caos sería mayor. Es importante que estos cuerpos tengan los medios suficientes para actuar, y en este caso lo demostraron.

Pero no nos engañemos, no siempre es así. Hay veces que los recursos llegan tarde o no están disponibles, y eso es porque falta inversión o hay mala gestión. Por eso, cuando ocurre un incidente como este y todo sale bien, hay que destacarlo. Es un ejemplo de cómo deberían funcionar siempre los servicios públicos: con rapidez, eficiencia y sin derrochar.

Y hablando del centro médico al que la llevaron, el Centro Médico Arano, es uno de los varios centros privados conveniados con el sistema público para descongestionar los hospitales.

Eso también es buena gestión: usar recursos privados cuando los públicos están saturados, siempre que sea necesario. No todo es blanco o negro.

En resumen, que la chica tuvo suerte de que los servicios de emergencia actuaran a tiempo. Y nosotros, como ciudadanos, debemos valorar que tenemos un sistema que, aunque mejorable, funciona cuando hace falta. Ojalá todas las noticias fueran así de buenas en cuanto a gestión de emergencias.