La alcaldesa de Zaragoza y el alcalde de Lishui firman un Acuerdo Marco de Cooperación Económica y Comercial, para mantener una relación más sólida y práctica en áreas como tecnología verde, manufactura avanzada, agricultura ecológica y turismo cultural.
Después de que en 2024 se formalizara la primera conexión entre Zaragoza y la ciudad china de Lishui mediante un memorando de entendimiento, hoy se da un nuevo paso: los ayuntamientos de Zaragoza y Lishui han firmado un Acuerdo Marco de Cooperación Económica y Comercial.
En la ceremonia, la alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, y el alcalde de Lishui, Zhu Linsen, sellaron este acuerdo con el objetivo de profundizar una relación que ya se ha mostrado fructífera en lo humano y lo institucional.
Este nuevo marco crea un mecanismo permanente de cooperación económica y comercial, basado en la igualdad, el beneficio mutuo y el desarrollo conjunto.
Su finalidad principal es facilitar el intercambio entre empresas, promover la colaboración tecnológica y estimular la inversión en sectores estratégicos como la tecnología verde, la fabricación inteligente, los productos agrícolas ecológicos y el turismo cultural.
En la práctica, significa comisiones de trabajo, encuentros entre empresariado y gobiernos locales, y proyectos piloto que permitan ver resultados concretos en poco tiempo.
Este paso institucional refuerza la estrategia de alianzas internacionales de Zaragoza con China, y se apoya en el primer documento formal suscrito en octubre de 2024 entre Natalia Chueca y Wu Shunze, entonces alcalde de Lishui.
Aquel acuerdo ya fijaba las bases para intercambios en economía, comercio, cultura, educación, turismo, ciencia y tecnología, deporte, salud y las industrias culturales.
Con el nuevo marco, se pretende convertir esas bases en proyectos tangibles que generen empleo y oportunidades para los ciudadanos.
La alcaldesa ha subrayado el carácter estratégico de Lishui: una ciudad con un modelo de desarrollo sostenible y una política medioambiental destacada que encaja con los proyectos que ya se están impulsando en Zaragoza, como la transformación de corredores verdes urbanos, las comunidades energéticas y la producción fotovoltaica municipal.
Según Chueca, este Acuerdo Marco es un paso más en la estrategia municipal de generar resultados reales: inversión, empleo, innovación y nuevas alianzas empresariales.
La visión es una cooperación internacional moderna, centrada en tecnología verde, fabricación, logística, innovación y cultura, que aporte estabilidad institucional, talento y una clara capacidad para atraer inversión de calidad.
La reunión de trabajo se enmarca en una visita institucional de cuatro días de la delegación china, encabezada por Zhu Linsen e integrada por responsables de áreas como el Condado de Qingtian y la Oficina Municipal de Asuntos Exteriores.
Un equipo que también incluye especialistas en desarrollo deportivo y economía tecnológica acompañó al alcalde de Lishui para impulsar proyectos conjuntos y explorar vías de inversión y cooperación comercial.
A nivel humano y social, la relación se apoya en una sólida presencia de población china en Zaragoza. Más de 6.100 ciudadanos chinos residen en la ciudad, dentro de una comunidad en Aragón que supera las 160.000 personas a nivel nacional. Muchos proceden de Zhejiang, y especialmente de áreas vinculadas a Qingtian y Lishui. Este tejido social facilita la cooperación empresarial, educativa y cultural, al tiempo que refuerza la continuidad de los vínculos entre ambas ciudades.
Desde el punto de vista estratégico, Lishui se sitúa al suroeste de Zhejiang y agrupa a cerca de 2,5 millones de habitantes en su núcleo administrativo, con más de 9 millones en su área prefectural.
Su perfil urbano y su red de empresas y familiares ya asentadas en Aragón lo convierten en un socio de gran potencial. Además, comparte con Zaragoza intereses en sostenibilidad, logística, agroalimentación, turismo cultural y cooperación educativa. En los últimos años, Lishui ha emergido como ejemplo del nuevo modelo de cooperación internacional promovido desde Zaragoza, que busca resultados económicos y alianzas bilaterales duraderas, más allá de los hermanamientos simbólicos.
La ciudad china se ha hecho además famosa por su identidad como la llamada 'Green Valley of Zhejiang', un sello que acompaña la estrategia de Zaragoza de abrir puertas a mercados internacionales y a inversiones de alto valor añadido.
A lo largo de 2023 y 2024, Zaragoza ha intensificado su presencia en China mediante acuerdos con Jiaxing y contactos con Nanjing y Weihai, con avances en áreas como la fabricación inteligente, la energía solar y la logística internacional.
Todo ello se enmarca en un esfuerzo más amplio por convertir a Zaragoza en una plataforma logística, tecnológica y económica en el sur de Europa, conectada con Asia.
Con este nuevo paso, Zaragoza refuerza su vocación de centro de innovación y desarrollo, y pretende convertir la cooperación con Lishui en una vía para atraer inversión, fomentar empleo y aportar innovación a proyectos conjuntos en tecnología verde, turismo y cultura.
En definitiva, la ciudad busca reforzar su posición como puente entre Europa y Asia, impulsando una relación que, a buen seguro, servirá para generar oportunidades concretas para los ciudadanos y las empresas de ambas orillas.