La alcaldesa y el arzobispo presentan la nueva iluminación exterior de La Seo, un cambio que va más allá de la estética y subraya la identidad, el patrimonio y el potencial turístico de Zaragoza en un año de conmemoraciones históricas.

Zaragoza celebró un acto que a ojos de muchos vecinos no es solo estética, sino un compromiso con la memoria de la ciudad. La alcaldesa, Natalia Chueca, acompañada por el arzobispo Carlos Escribano, asistió a la puesta en marcha de la nueva iluminación exterior de la catedral del Salvador, conocida popularmente como La Seo.

Y no, no se trata solo de un cambio de luces: lo que se ha hecho, aseguran, tiene un valor que traspasa lo visible. Iluminar La Seo es, para la regidora, una forma de iluminar la historia de Zaragoza, de ensalzar su cultura bimilenaria y de reivindicar el orgullo de ser zaragozanos.

El Cabildo Metropolitano ha impulsado la renovación para realzar la monumentalidad del edificio y reforzar su presencia en la calle. Se ha actuado en la portada y la fachada que da a la plaza de La Seo, en el cimborrio, en el ábside y en el paño mudéjar, reconocido Patrimonio de la Humanidad, además de la torre campanario, una pieza del siglo XVII que nació del proyecto del arquitecto italiano Contini.

El nuevo alumbrado no es solo más bonito: está diseñado para ser más eficiente y reducir consumo, con un proyecto firmado por el zaragozano Pedro Balaguer y ejecutado por Electricidad JAV.

Las palabras del arzobispo destacaron el sentido del acto: “este es un regalo para los ciudadanos y visitantes de Zaragoza, que enfatiza la belleza de la sublime arquitectura de La Seo”.

Además, Escribano subrayó que la iluminación ayuda a avanzar en la senda del Bimilenario Pilar 2040, y que las catedrales de la ciudad deben estar preparadas para ese hito.

La alcaldesa, por su parte, dejó claro el objetivo práctico y emocional: “queremos que quienes nos visiten descubran una Zaragoza que deslumbra por su belleza, por su patrimonio y por su autenticidad.

Y queremos también que los propios zaragozanos redescubran y vuelvan a enamorarse de una ciudad que tiene mucho de lo que sentirse orgullosa”.

Zaragoza, curiosamente, es la única ciudad del mundo con dos catedrales en una misma diócesis, una circunstancia que aporta una doble riqueza histórica, artística y documental.

Además de dos templos mayores, la ciudad cuenta con dos bibliotecas y dos archivos catedralicios, lo que la sitúa como un referente en lo religioso y lo civil.

Este año 2026 se conmemoran, entre otras efemérides, los 350 años de la bula papal In Apostolice dignitatis, firmada por Clemente X en febrero de 1676, que unificaba los cabildos de La Seo y la entonces colegiata de Santa María la Mayor y del Pilar, reconociendo a la ciudad el título de catedral y abriendo una nueva etapa eclesiástica y artística para Zaragoza.

La intervención llega, además, en un momento en el que la ciudad busca convertir espacios históricos en motores de vida nocturna y turismo sostenible.

La iluminación de La Seo aporta visibilidad nocturna y seguridad, facilita las visitas y permite que los visitantes aprecien con detalle la geometría del ladrillo, los volúmenes y los elementos mudéjares, que forman parte de un paisaje urbano único.

También se enmarca en las conmemoraciones de la declaración del Mudéjar aragonés como Patrimonio de la Humanidad, un reconocimiento que, según distintas voces, ha contribuido a situar este estilo arquitectónico en el mapa cultural internacional y que, paradójicamente, invita a más gente a descubrirlo en las calles de la ciudad.

En suma, un proyecto que fusiona memoria, patrimonio y desarrollo turístico, y que pretende invitar a todos a mirar Zaragoza con otros ojos: desde la iluminación, desde la historia y desde la certeza de que el pasado también puede iluminar el presente y el futuro.